Merino vuelve a Las Leonas tras un año entre el estudio y la solidaridad

Una lesión en su rodilla derecha la hizo perderse la mayor parte del año.

Con su premio a la mejor jugadora del mundo. Foto: La Nación.

Nadie quiere lesionarse, es lo último que una deportista de elite puede pensar para su carrera. Aún más si hasta los 29 años no sufrió de estas dificultades. Pero en la vida no todo sale como uno lo desea. Este es el caso de Delfina Merino.

En marzo de este año sufrió una lesión en su rodilla derecha que en un comienzo no revestía de gravedad alguna. Por eso optó por tratarla con kinesiología, pero lamentablemente para “Delfi” este proceso no dio buenos resultados, lo que derivó que en abril tuvo que pasar por el quirófano.

Luego de la intervención quirúrgica, las molestias continuaron, dejando claro que la operación no había sido exitosa. En ese momento, la mejor jugadora del mundo en 2018 decidió cambiar de médico.

Este nuevo profesional que trató a Delfina descubrió una fibrosis en su rodilla derecha, lo que lo llevó a tomar la decisión de operarla el 12 de junio. Esta operación afortunadamente para la cinco veces ganadora del Champions Trophy salió según lo esperado. Ya en el proceso de recuperación, debieron sacarle dos jeringas con líquido de su recién operada rodilla.

Pero no todo fue negativo para la jugadora de Las Leonas, con tanto tiempo libre, indeseado, pero libre al fin. La delantera de Banco Provincia avanzó con otros aspectos de su vida en los cuales normalmente no podía hacerlo por su exigente agenda.

Merino estudia abogacía desde 2009 en la UBA y con tantos compromisos y viajes se le hace muy difícil avanzar a un paso más firme en la carrera. Si bien lograba meter entre dos y tres materias por año, lo que la mantenía en condición de alumna regular, este tiempo alejada de las canchas le dio la oportunidad de avanzar aún más en sus estudios. El haber rendido cinco materias este año, la deja a tan solo cuatro materias de cumplir otro objetivo. “El derecho deportivo está creciendo muchísimo, sobre todo afuera. Me gustaría inclinarme ahí cuando deje de jugar al hockey”, sostiene la actual pareja de Lisandro Magallán, a pesar de que ella estudia derecho empresarial.

“Es más que nada un tabú, un prejuicio. No digo que sea fácil, que no haya que esforzarse mucho, pero se puede. Mi familia me lo inculcó siempre. Cuando terminé el secundario, me preguntaron ‘¿y ahora qué vas a estudiar?’’, por más que me iba bien en el hockey. Y, además, en mi visión, fue clave. Me ayudó en mi carrera. Me hizo salir de la burbuja del hockey, de Las Leonas. En la facu soy una más, incluso muchos no me conocen. Cuando estás tanto en un ambiente dejás de conocer personas, de vivir muchas situaciones del día a día… Además, la facultad te abre la cabeza, te la mantiene activa, incluso te hace mejor persona, más inteligente. Estoy convencida que te da herramientas para vivir mejor”, declaró Merino al diario Olé, acerca de las dificultades que conlleva ser deportista profesional y mantener una carrera universitaria al mismo tiempo.

Pero la UBA, no fue lo único a lo que dedicó su tiempo. También aprovechó para ayudar en conjunto a Weber Saint Gobain. Junto a esta empresa encontró la oportunidad que ella tanto quería para ayudar socialmente. La nacida en Vicente López ayudó a construir un merendero en Icaño, un pueblo muy carenciado de tan solo 2000 habitantes ubicado a 180 kilómetros de Santiago del Estero capital. «Llevaba mucho tiempo queriendo ayudar socialmente y justo se me cruzó Weber Saint Gobain en mi camino, para que yo pueda hacer lo que tanto quería y así podamos ayudar a cambiar la realidad de gente que tanto necesita», declaró acerca de este proyecto.

Dentro de lo malo de las lesiones, hubo cosas buenas para ella alejadas del aspecto deportivo, que sin dudas la harán aprender muchas cosas para la vida cotidiana.

En cuanto al plano del hockey le tocó perderse los Juegos Panamericanos y las finales de la World League, pero ahora es el momento de apuntar a recuperar su nivel y llegar de la mejor manera a los Juegos Olímpicos de Tokio el año que viene, donde intentará conseguir la tan ansiada medallas de oro. Para llegar bien a la cita olímpica lo primero será afrontar los amistosos frente a Alemania en Diciembre de este año, además estos partidos marcaran su vuelta al seleccionado argentino.

Delfina con la remera de Huella Weber.

Patricio Neumann, 2° B, turno mañana