Atletismo y dopaje, un flagelo que crece

Según la Agencia mundial antidopaje (AMA), entre el 30% y 45% de los atletas de élite se dopan.

Alcanzar el éxito deportivo, mejorar el rendimiento, obtener el beneficio económico, mejorar la recuperación y prevenir deficiencias nutricionales son algunas de las razones por las que los deportistas suelen caminar por la cornisa entre lo permitido y lo prohibido.

Los dos deportes más habituales a la hora de hablar del doping son el atletismo y ciclismo. En el primero, según la Agencia mundial antidopaje (AMA), entre el 30% y 45% de los atletas de élite se dopan. El estudio lo firman 10 expertos de muy diferentes especialidades y de diferentes países.

Para la doctora Pilar Martin, especialista en Medicina de la Educación Física y el Deporte, ¨el doping no está lo suficientemente controlado ya que los médicos van por delante de los métodos de detención¨. Esta declaración alarmante afirma lo que el público en general tiene en su cabeza: los controles no son efectivos.

Hay dos razones principales por las cuales no son del todo útiles. Existen drogas que tapan las utilizadas para mejorar los rendimientos y además hay algunas de las sustancias prohibidas que no se detectan en los controles de orina, sino que solo se ven reflejados al extraer sangre, pero el deportista se encuentra en su derecho a negarse.

55 fueron las sustancias utilizadas por los atletas sancionados por la IAAF en los últimos años, entre ellas se destaca el estanozolol siendo la droga que aparece en la mayoría de los casos, seguido por Norandrosterona, Dehdrochlormethyltestosterona, Metandienona, Metenolona, Clenbuterol y Testosterona. Todas son esteroides que ayudan a incrementar la masa muscular.

Las consecuencias de consumir este tipo de drogas son graves ya que producen riesgo de cánceres hepáticos, testiculares, etc. cambios de humor, e incluso, cuando se dejen de tomar, el cuerpo puede dejar de fabricar los propios esteroides. Además de las que incrementan la masa muscular también podemos encontrar diuréticos que tapan otras sustancias dopantes, el más conocido es el furosemida el cual contiene una serie de contraincicaciones graves: mareos, calambres y alteraciones en el corazón. En tanto, los estimulantes aumentan la frecuencia cardíaca y presión arterial alcanzando un mayor envío de sangre a las áreas del cuerpo que lo necesitan, pero a su vez tiene una serie de contras, pueden producir en exceso, taquicardias, fibrilación auricular, aumento de la tensión arterial, dolores de cabeza.

Con respecto al último Mundial de atletismo Doha 2019, previo a su arranque se lograron detectar una serie de dopajes en distintos países lo que logró hacer una competencia más sana. Rusia no pudo participar del gran evento de forma consecutiva debido a la suspensión de su federación de atletismo tras encontrar en ella evidencia de dopaje generalizado.

Los atletas rusos debían ser previamente autorizados para poder competir en condición de neutrales, 29 fueron los que compitieron en esa situación. Por otro lado, previo a la realización del Mundial se puso en duda la moralidad de Kenia. La cadena alemana ZDF informó que se registraron vínculos corruptos entre la Federación Keniana de Atletismo y la Agencia antidopaje del país para ocultar los resultados y no puedan ser sancionados.

No sólo los equipos o atletas particulares pueden ser sancionados. También pueden serlo los propios entrenadores por motivar a sus atletas a consumir ciertas sustancias. El caso más actual y resonante fue la sanción por cuatro años al reconocido entrenador Alberto Salazar. En este caso no sólo se pone en la mira el DT sino también a una marca muy conocida, es el caso de NIKE.

La Agencia Antidopaje de Estados Unidos (Usada) anunció una sanción de cuatro años a Salazar, el entrenador responsable del Nike Oregón Project, que concentra en el Estado de Oregón a algunos de los mejores atletas de fondo y mediofondo del mundo sponsoreados por la reconocida marca. A partir de ese momento, todo atleta que sea entrenado por a las órdenes de Salazar será sancionado.

La Usada abrió hace dos años expediente sancionador a Salazar y al doctor Jeffrey Brown, asesor del grupo de Oregón. La agencia considera probado que Salazar y Brown cometieron tres infracciones contra el Código Mundial Antidopaje: uso de métodos prohibidos, manipulación e intento de manipulación en controles antidopaje y tráfico de testosterona por su implicación en un experimento que trataba de comprobar cuánto tarda el anabolizante en ser invisible en los controles. Esta noticia fue conocida en medio del Mundial de Doha. Nike ha anunció que, dado que ninguno de los atletas del grupo de Oregón a las órdenes de Salazar actualmente ha estado envuelto en las supuestas actividades ilícitas, mantiene su confianza en el técnico y le apoyará en el recurso que presente ante el Tribunal Arbitral del Deporte (TAS).

 

Azul Benitez