Educación: una de las facetas que no puede ser descartada por los deportistas

Ser deportista profesional o desempeñarse como amateur comparten una característica, dentro de tantas diferencias: la educación es una parte fundamental para su desarrollo cotidiano.

Ir a la escuela, formarse y estar instruido son piezas primordiales, que acentúan su importancia durante los años formativos de quienes aspiran a llegar a vivir del deporte.

Jonas Gutiérrez

Actualmente, aparecen casos resonantes de futbolistas que desempeñan su actividad profesional y también estudian una carrera, como lo es el de Lisandro Magallán, jugador de Boca y estudiante de Derecho. “Creo que estudiar es un entrenamiento para el cerebro. Pienso que el estudio te desarrolla la mente y esto te permite captar más rápidamente una circunstancia del partido”, explicó el defensor, en diálogo con el suplemento Enganche del diario Página 12.

Esto abre las puertas para afirmar que la educación y el deporte son dos cuestiones que deben mantenerse entrelazadas. Para todos los niños, no sólo para aquellos que practiquen deporte, es trascendental que estudien y vayan a la escuela, un lugar donde se forjan las primeras relaciones sociales en la vida de una persona. Jonás Gutiérrez, jugador de Independiente, coincidió en no limitar la importancia de la educación tan sólo a los deportistas: “La educación es fundamental, no sólo para los jugadores de fútbol. Es algo que no puede faltar, y si puede ir acompañada del deporte, mucho mejor. Sinceramente, creo que es la base de todo”, sentenció el
experimentado mediocampista del equipo de Avellaneda.

Jorge Almiron

Sin embargo, su importancia se acrecienta aún más cuando se trata de deportistas jóvenes, ya que se produce un fenómeno de especulación que puede ser perjudicial y determinar el futuro de sus vidas. A esto se refirió Darío Cvitanich, jugador de Banfield, quien dijo: “Quizás para los futbolistas es aún más importante la educación, porque es una carrera donde no siempre llegan todos. Entonces, muchos arrancan en esto y descuidan el estudio. Al ser
pocos quienes llegan al profesionalismo, otros se pueden encontrar a la edad de 17, 18 o 19 años sin lugar y con la necesidad de tener que buscar una salida por otra forma”
.

Los deportistas que consiguen el objetivo de ser profesionales no quedan exentos de estar instruidos y tener una formación. Su vida conlleva aspectos y situaciones que acrecientan la importancia de educarse. Jorge Almirón, director técnico de Lanús, enumeró algunos: “Saber cómo invertir tu dinero, saber cómo administrarte, cuestiones respecto de tu contrato, son cosas para las que te sirve la educación dentro de la actividad como profesional”.

Estamos de acuerdo en que la educación no puede faltar en ninguna institución deportiva, es algo clave para el desarrollo mental y humano. ¿Pero los clubes fomentan para que esto sea algo primordial? La realidad es que se sabe muy poco de esto, ya que no es un tema que se hable en los medios. Pese a esto, Almirón, hizo un comentario que trajo esperanzas:«En la mayoría de los clubes los chicos tienen la posibilidad de estudiar, se les controla las notas. Nada te asegura ser deportista profesional. Vamos por el camino correcto». Darío Cvitanich fue el más directo con este asunto tan relevante. Aseguró que tiene que ser algo obligatorio tener convenios con centros educativos, como lo tiene el club Banfield con la Universidad de Lomas de Zamora. Por último, Jonás Gutiérrez sentenció con una frase muy rotunda: «Hay que exigirle a los chicos, estos tienen que ir al colegio, cumplir con las notas, pasar de curso; sería una excelente idea”.

Dario Cvitanich

Nadie le asegura a ninguno ser deportista profesional. Por esta razón, se requiere que la educación no falte en ninguna entidad deportiva. El chico que sueña con ser futbolista profesional desde pequeño, puede terminar siendo un gran arquitecto, abogado o médico. Muy pocos viven del deporte. Por eso, instituciones, conscientes de esto, tratan de que estudiar no sea opcional. Como dijo Almirón: «Vamos por el camino correcto».

Una producción especial de: Julieta Raveca, Camila Padua, Agustín Telechea, Sebastián Alba, Lorenzo Gutierrez, Nicolás Cipriano, Emiliano Ortiz, Ivan Ledesma, Juan Manuel Tovvaco, Mateo Masello, Leonel Mallo, Sebastian Mazzocchi y Gabriel Rivero