Hernan Barreto: «El atletismo me sacó de la calle»

El velocista repasa su vida en el atletismo y habla de su nuevo desafío: Tokyo 2020.

El atleta de Zárate es uno de los deportistas más reconocidos en la actualidad de los Paradeportes y parte de esto se debe a la gran cantidad de medallas (tres de oro , tres de bronce y una de plata) que logró en la categoría T35 y que lo hizo brillar en los Juegos Paralímpicos de Río de Janeiro 2016. En una charla con Pirámide Invertida contó como es que hace para mantenerse en la élite del internacional pese a la parálisis cerebral con la que convive desde muy chico.

– Sos reconocido por tu esfuerzo y muchos te toman como ejemplo por nunca bajar los brazos ante las situaciones adversas. ¿ Vos lo ves de esa manera?

-Es lindo que en mi país y en mi ciudad me reconozcan por todo mi esfuerzo. Pero más allá de las medallas siempre quiero ser Hernán Barreto y que la gente me vea como una persona que trabaja para esto y  para demostrarle a los chicos que recién se inician que lo lindo es el deporte sin importar el resultado.

-Si te dieran a elegir otra profesión. ¿ Cuál elegirías?

-Jugaría al fútbol, aunque el atletismo se convirtió en una parte de mi y me costó mucho entenderlo en su momento, porque me gustaba pero no al punto de cumplir un horario. El alto rendimiento es más exigente y poco a poco fui convenciéndome de que esto era lo mío y más aún después de mi primer torneo en 2011. Gracias a que pude entender eso el atletismo me sacó de la calle.

-¿Cómo llegaste a estar hoy por hoy entre los mejores del mundo?

-La verdad es que es un deporte duro. Hay días en los que quiero largar todo, porque en mi caso muchas veces me saca fines de semana de estar con mi hija y mi esposa. En otros en los que estoy al 100 por ciento y las pasadas me salen en el tiempo ideal. Lo importante es fijar una meta y nunca bajar los brazos porque el deporte da revancha todos los días.

-¿Qué fue lo mas difícil que te tocó afrontar en tu carrera?

-Lo más difícil fue que mi hija no me reconociera porque casi no me veía. Cuando nació estuve una semana en mi casa y después me tuve que ir a un mundial. Igual no lo lamento porque gracias a eso hice historia en el deporte. Hoy en día tengo dos pasiones: la primera es mi hija, que es mi medalla de oro, y la segunda es el atletismo, que me ayudó a crecer como persona.

Hoy Hernán, aunque no tiene ninguna competencia en lo que resta del año, se muestra optimista de cara a lo que viene y realiza mucho trabajo social que lo mantiene ocupado. Además ya proyecta su futuro y afirma que va a ser todo lo que tenga a su alcance para traerse la medalla dorada en los Juegos Paralímpicos de Tokyo 2020.

Juan Cruz Barga y Pérez