El #NiUnaMenos, en una mirada desde el feminismo

Victoria, una joven activista por los derechos de la mujer, asegura que no hay un odio a los hombres, pero que patriarcado supone "el sometimiento de una parte de la población"

Victoria tiene 25 años; es madre soltera, por lo que tuvo que dejar de estudiar la carrera de comunicación social en la UBA para enfocarse en trabajar para darle una buena vida a su pequeño hijo de un año. Se considera una feminista y está convencida de que el movimiento de #NiUnaMenos permite a las mujeres alzarse al unísono luego de sufrir tantos abusos. El «miércoles negro» estuvo presente en la marcha, reclamando justicia.

-¿Por qué el uso del término feminismo?

-El feminismo siempre se relaciona con un concepto muy negativo: el de machismo. Ni siquiera los machistas quieren que se les llame así porque saben que tiene unas connotaciones que no gustan a nadie. Pero el feminismo tiene que llamarse así y no ‘igualitarismo’ ni similares, porque son las mujeres las que han sido maltratadas históricamente y están en una posición de desigualdad. Si sigue produciendo alergia, más que por la palabra, es porque al patriarcado no le gusta que las mujeres manden o quieran entrar en estructuras de poder.

-¿Cómo considerás la sociedad patriarcal en que vivimos?

-Para mí el patriarcado supone el sometimiento de una parte de la población. Lo considero como un sistema criminal en la que la posición de la mujer está subordinada al hombre, terminamos siendo víctimas de las ideas tradicionales que nos asocian al hogar y a la maternidad.

-¿Pero existe un odio a los hombres?

-Para nada, simplemente queremos tener los mismos derechos que los hombres. Vivimos en un país donde prácticamente se asesina una mujer cada semana, donde se viola a una chica cada siete horas y donde encima los violadores acusan a la víctima de haberlos provocado. Además es una sociedad que a nosotras nos enseña a vivir con miedo y en el que la sexualidad no es vista igual en hombres que en mujeres. Nos dicen que tengamos cuidado en cómo salimos vestida a la noche por si se acerca un hombre sospechoso, y yo me pregunto por qué no les dicen a ellos que no somos objetos y que no pueden decirnos lo que quieran sólo porque mostramos más o menos piel.

-Y si no existe ese odio, ¿tienen los hombres un rol en la lucha feminista?

-Creo que el feminismo lo debemos abanderar las mujeres y por primera vez tenemos que ser dueñas de nuestros destinos. Es un movimiento que tenemos que liderar nosotras, acompañadas por ellos. Creo que los hombres pueden participar en las asociaciones y plataformas; no pueden presidirlas, tienen que entender que es nuestro turno.

-¿Cuál debería ser el gran próximo logro feminista?

-Alcanzar puestos de poder. Las mujeres no llegamos al poder por culpa del patriarcado y porque incluso cuando podemos no nos atrevemos a mandar porque no estamos acostumbradas ni tenemos demasiadas referencias de mujeres poderosas. Y, por supuesto, erradicar la violencia. Que algunos hombres dejen de pensar que las mujeres son suyas y que las pueden matar. Por eso me parece tan importante el impacto que está teniendo el movimiento de #NiUnaMenos.

-¿Qué te dejó la marcha del miércoles pasado?

-Son muchos sentimientos encontrados, la alegría de que nos estamos haciendo escuchar y no sólo acá en Argentina, porque sé que en otros países también realizaron algún tipo de movimiento. Pero también siento rabia porque siguen muriendo chicas y en esta ocasión incluso nos vestimos de negro para manifestar el luto por la muerte de Lucía y tantas otras mujeres que son violadas, golpeadas y asesinadas.

-¿Qué mensaje darías a esas mujeres que han sufrido algún tipo de maltrato de género?

-Que hay que levantarse y aprender a vivir con esas cicatrices porque eso nos hace más fuertes, y que lo denuncien. Lo peor que pueden hacer es quedarse calladas, deben hablarlo para buscar la ayuda necesaria y después seguir luchando por salir adelante.

Por Juan Carlos Pohl