La oposición quiere pisar fuerte

La aprobación en la Cámara de Senadores de la ley al cepo laboral y el acto en conmemoración del Día del Trabajador, organizado por las principales centrales obreras, son dos hechos que demuestran que la oposición peronista quiere recuperar rápidamente su poder.

Uno de los tantos carteles que aparecieron en el acto del Día del Trabajador

El último viernes de Abril fue el anticipo de un fin de semana que, por el feriado del Día del Trabajador, se suponía tranquilo. Pero, como consecuencia de la concentración gremial, se volvió febrilmente activo.

La oposición protagonizó los hechos más destacados de la agenda política. Primero, con la media sanción al proyecto de suspensión de despidos y doble indemnización, en la Cámara de Senadores con un apoyo muy superior al esperado por el Gobierno.

A pesar que el tema, todavía, debe sortear su aprobación en Diputados, se esperan discusiones importantes entre los bloques para hacer pesar la respuesta negativa ante la ley, anticipada ya por el Presidente.

En referencia a la sanción de esta disposición, el kirchnerismo, el bloque justicialista, la izquierda y un sector del massismo acusaron al oficialismo de demorar su tratamiento en la Cámara baja.

Además, el Frente para la Victoria anunció que denunciará a la vicepresidenta y titular del senado, Gabriela Michetti, por dilatar el envío del proyecto a Diputados.

Hugo Moyano, lider de la CGT Azopardo
Hugo Moyano, Secretario General de la CGT Azopardo, hablando hacia los trabajadores presentes

En segundo término, la concentración del viernes 29 significó la reunión de las distintas centrales obreras (con excepción delsector comandado por Luis Barrionuevo), quienescompartieron el palco de oradores, luego de casi una década de no hacerlo.

A la multitud reunida en Independencia y Paseo Colón, se dirigieron los líderes gremiales Hugo Moyano, Antonio Caló, Pablo Micheli  y  Hugo Yasky, dando a entender que la unificación de las distintas centrales, es un hecho.

Por otra parte, los procedimientos judiciales llevados a cabo en la causa que afecta al empresario Lázaro Báez, siguen  marcando los movimientos de buena parte de los dirigentes políticos, habida cuenta de su estrecha relación con los dos últimos ex presidentes, y la incertidumbre sobre su futuro inmediato.

Además, el empresario kirchnerista santacruceño, presentó un escrito en el que negó los cargos que se leimputan y no amplió su indagatoria frente al juez federal Sebastián Casanello; donde previamente, intentó posponer su declaración alegando sufrir trastornos psíquicos. Esta medida fue rechazada por el tribunal.

Alberto Macri, Néstor Sánchez, Estefanía Debelaustegui, Javier Insarrualde y Federico Illan.