Emperador de Roma, con sueños de París

El británico Andy Murray se consagró campeón del Masters 1000 de Roma tras vencer

por un doble 6-3 al serbio Novak Djokovic, en 1 hora y 35 minutos de juego y consiguió

su primer título en la capital italiana.

Exactamente 7 días después, se volvían a ver las caras en una nueva definición de un

certamen: esta vez, en Roma. Y Murray se tomó revancha del número 1 del mundo y lo

doblegó en un partido especial para él.

En el día de su cumpleaños, el británico mostró un alto nivel en su juego, con una gran

eficacia en su servicio, y así logró adjudicarse su segundo título en polvo de ladrillo, luego

de conseguir el Mutua Madrid Open en 2015, y el primero en lo que va de la temporada.

“Nole”, desconocido, cayó derrotado y no pudo conseguir el tricampeonato en la

capital italiana. Además, perdió la racha de 14 victorias consecutivas que mantenía en el

Foro itálico.

Tras conquistar el último gran torneo antes de Roland Garros, Murray aclaró: “Nunca

esperé tener estos resultados en polvo de ladrillo, pero si los vemos,  he tenido la oportunidad de llegar a la final de Montecarlo y a la de acá. Tal vez no creía en mí mismo, siempre pensé que la arcilla era la peor y la más dura superficie para mí. Pero el año pasado conseguí victorias importantes contra los mejores del mundo y eso me hizo comprender un poco lo que podía hacer.”

En la víspera del segundo Grand Slam del año, el británico recuperó el número 2 del ranking mundial y acumula un récord a tener en cuenta para el certamen en París: 29 victorias y 3 derrotas en sus últimos 32 partidos.

 

Huertas Lanzillotta Lozano Silvera Villarruel