Una pelea entre detenidos terminó el jueves 22 de octubre con tres policías tomados de rehenes en la Alcaidía 1-A de la Ciudad de Buenos Aires, ubicada en Lavalle al 400, en pleno microcentro porteño. Tras casi cinco horas de negociaciones, el último agente retenido fue liberado alrededor de las 17.30. Al día siguiente, los 31 internos alojados en la dependencia fueron trasladados a otras alcaidías y la Justicia avanzó con la investigación.
Según el ministro de Seguridad porteño, Horacio Giménez, el conflicto comenzó cerca de las 12.36, cuando se produjo una pelea entre internos. La intervención policial para separar a los involucrados derivó en una nueva confrontación y tres efectivos quedaron retenidos: un subcomisario, un inspector y un oficial mayor que cumplía funciones de celador. Los dos primeros recuperaron la libertad durante las negociaciones, mientras que el tercero permaneció cautivo hasta el final del operativo.
La Policía de la Ciudad desplegó un operativo para recuperar el control de la dependencia y garantizar la seguridad de los efectivos y los detenidos. Participaron grupos especiales, negociadores, psicólogos, bomberos y personal del Sistema de Atención Médica de Emergencias (SAME). También se conformó un comité de crisis con autoridades de Seguridad y representantes judiciales.
Durante la tarde se difundieron videos grabados por los propios internos, en los que se veía al policía retenido dentro de una celda. Los detenidos reclamaban la presencia de un fiscal y expusieron sus demandas mientras continuaban las negociaciones.
Entre los planteos mencionaron problemas vinculados con la alimentación, la higiene, las duchas y la comunicación con sus familias. También reclamaron por los traslados de detenidos, en un contexto de cambios en el sistema penitenciario.
Finalmente, cerca de las 17.30, el último policía fue liberado y las autoridades recuperaron el control del sector. Giménez afirmó que no hubo personas heridas y que los involucrados fueron revisados por personal médico. El funcionario sostuvo que la prioridad durante las negociaciones fue preservar la integridad de las personas y evitar una fuga.
El episodio ocurrió mientras avanzaba el traslado de presos de la cárcel de Villa Devoto al nuevo Complejo Penitenciario Federal VIII de Marcos Paz. El operativo comenzó el 11 de octubre y forma parte de un plan para desocupar progresivamente el establecimiento porteño. En la primera jornada fueron trasladados 326 internos.
El proceso también contempla reubicar a personas detenidas en comisarías y alcaidías de la Ciudad. En medio de esos cambios, los internos de Lavalle manifestaron su preocupación por los traslados y las condiciones de alojamiento. Sin embargo, no está confirmado que la mudanza desde Devoto haya sido la causa directa del motín. Giménez afirmó que el conflicto se inició con una pelea entre detenidos.
Tras el final del conflicto, las autoridades anunciaron el cierre temporal de la alcaidía y el traslado de sus 31 internos. La medida se concretó el viernes 23 de octubre, cuando los detenidos fueron reubicados en otras dependencias.
La investigación quedó a cargo de la Unidad de Flagrancia Este del Ministerio Público Fiscal porteño. Al menos diez de los involucrados serían indagados. Entre los delitos que se analizan figuran la privación ilegítima de la libertad agravada, el daño agravado y las lesiones leves.
Giménez también afirmó que los participantes podrían recibir nuevas imputaciones por la sustracción de teléfonos, prendas y otras pertenencias del personal policial. Según el funcionario, uno de los celulares fue utilizado para filmar y difundir imágenes desde el interior de la alcaidía. La calificación definitiva de los hechos y las responsabilidades individuales deberán establecerse durante la investigación judicial.
Con la liberación del último rehén y el traslado de los detenidos, el operativo concluyó sin víctimas fatales. La investigación deberá determinar cómo comenzó la pelea, qué participación tuvo cada interno y si los reclamos por las condiciones de detención y los traslados tuvieron alguna incidencia en el desarrollo del motín.
Nicolás Vallejos 2°A TT
