Los pabellones de Villa Devoto comenzaron a quedar vacíos después de casi un siglo de funcionamiento. La cárcel, inaugurada en 1927, comenzó su proceso de cierre con el traslado progresivo de los detenidos hacia el nuevo Complejo Penitenciario Federal VIII de Marcos Paz, lo que permitirá cerrar el último establecimiento penitenciario federal en funcionamiento dentro de la Ciudad de Buenos Aires.
El proyecto de relocalización surgió de un acuerdo entre Nación y Ciudad en 2018. Las obras fueron retomadas en diciembre de 2024 por la gestión de Jorge Macri, tras varios años de demora.
Un nuevo destino fuera de la Ciudad

El complejo bonaerense ocupa 80 hectáreas, cuenta con cuatro unidades de máxima seguridad y tiene capacidad para más de 2.232 detenidos, por lo que además de recibir a los presos de Devoto permitirá liberar plazas en alcaidías y comisarías porteñas.
El operativo tendrá una pausa antes de la visita del papa León XIV, prevista para noviembre. Parte de los internos permanecerá allí para participar de la actividad religiosa y luego continuará la mudanza.
El cierre también abrirá una transformación urbana en Villa Devoto. El predio actual ocupa unos 46.380 m² y la propuesta porteña contempla destinar el 65% a espacios verdes y públicos y el resto a viviendas, aunque el destino definitivo deberá ser aprobado por la Legislatura.
Lautaro Belmonte Ferreira, 2°A, TT
