Brasil define su futuro entre Lula y Flavio Bolsonaro

El candidato del Partido Liberal quedó primero en la votación inicial y enfrentará al actual mandatario en una nueva jornada electoral.

El resultado significó una sorpresa debido las encuestas previas, que mostraban a Lula con una ventaja más clara. Flavio Bolsonaro, senador de 45 años e hijo del expresidente Jair Bolsonaro, logró una elección mejor de la esperada y quedó cerca de conseguir la victoria definitiva. Su campaña estuvo agarrada directamente a un discurso de derecha y a la continuidad de las ideas defendidas por su padre durante su gobierno.

Del otro lado estará Lula, con 80 años, que busca continuar en el poder y conseguir la reelección. El dirigente del Partido de los Trabajadores reconoció que los resultados no fueron los que esperaba, pero aseguró que comienza una nueva etapa de la campaña. El presidente deberá intentar recuperar terreno y convencer a los votantes que eligieron a otros candidatos.

La elección mostró una fuerte concentración de votos entre los dos principales candidatos. Entre Bolsonaro y Lula reunieron más del 92% de los votos válidos, mientras que el resto quedó repartido entre los otros postulantes. Además, la abstención superó el 21%, con más de 33 millones de brasileños que no fueron a votar. Ese grupo puede ser importante para el resultado final, debido a que ambos partidos políticos buscarán aumentar la participación en la segunda vuelta.

El Partido Liberal consiguió una importante cantidad de bancas en el Congreso y se convirtió en una de las principales fuerzas legislativas. A pesar de esta primer victoria, la elección presidencial todavía está abierta y el candidato deberá sumar apoyos para alcanzar el porcentaje necesario para ganar el 25 de octubre. En las últimas horas, además, recibió el respaldo de dos dirigentes de derecha que habían participado de la primera vuelta, Ronaldo Caiado y Romeu Zema.

La segunda vuelta será una elección completamente distinta. Flavio Bolsonaro llega con la ventaja de haber terminado primero, pero Lula cuenta con una larga trayectoria política y todavía tiene posibilidades de revertir el resultado. En las próximas semanas, ambos deberán ampliar sus alianzas, buscar a los votantes que quedaron afuera de la pelea y convencer a quienes no participaron. Brasil volverá a las urnas el 25 de octubre para decidir entre dos proyectos políticos muy diferentes y definir el rumbo de la mayor economía de Sudamérica.