La historia de Daniel Benancio Sánchez

El atleta que nunca dejó de correr

Miguel Benancio Sánchez nació el 6 de noviembre de 1952 en Bella Vista, Tucumán. A los 17 años llegó a Buenos Aires, donde primero intentó desarrollar una carrera como futbolista en las inferiores de Gimnasia y Esgrima La Plata. En 1974, mientras trabajaba como ordenanza en el Banco Provincia, abandonó el fútbol y comenzó a dedicarse al atletismo. Se convirtió en corredor de fondo federado en el Club Atlético Independiente y, desde 1976, participó en competencias de Argentina, Brasil y Uruguay. También escribía poesía y realizaba actividades sociales y políticas en Villa España, Berazategui, militando en la Juventud Peronista, a donde estaba afiliado. 

El 31 de diciembre de 1977 participó por última vez de la tradicional San Silvestre de San Pablo. Ocho días después, el 8 de enero de 1978, fue secuestrado de su casa de Berazategui. Tenía 25 años y continúa desaparecido. El Archivo Provincial de la Memoria señala que posteriormente fue visto por última vez en el centro clandestino de detención, tortura y exterminio El Vesubio. La misma institución conserva fotografías, escritos y documentación relacionada con su vida y con las iniciativas surgidas en su memoria.

Entre sus escritos se encuentra “Para vos, atleta”, publicado poco antes de su desaparición. El poema adquirió una nueva dimensión después de su muerte y desaparición: el periodista italiano Valerio Piccioni conoció la historia de Miguel, organizó el 9 de enero de 2000 la primera Corsa di Miguel en Roma. Los participantes llevaban su rostro y el poema en sus camisetas. Al año siguiente, la iniciativa llegó a la Argentina y posteriormente se consolidó en Buenos Aires como un espacio donde deporte y memoria se encuentran. Antes, Ariel Scher y Víctor Pochat reconstruyeron su historia de vida a través de un artículo en Clarín en 1998, llamado “Memoria de un atleta”.

El presente trabajo audiovisual busca reconstruir esa trayectoria desde el deporte, pero sin reducir a Miguel a la figura de un atleta desaparecido. La entrevista realizada a Ariel Scher aporta una mirada periodística sobre la recuperación de su historia y permite incorporar la reconstrucción de un profesional que investigó el caso. A su vez, el registro realizado en la actual avenida Miguel B. Sánchez permite vincular aquella historia con el presente: desde 2012, el tramo de la antigua Crisólogo Larralde que conduce hacia el CENARD lleva su nombre.

De esta manera, el audiovisual articula tres dimensiones: la vida de Miguel antes de 1978, la interrupción de esa vida durante la última dictadura y las formas en que su memoria volvió a circular a través del periodismo, la poesía y el deporte. El objetivo no es solamente reconstruir qué ocurrió, sino recuperar quién fue Miguel Sánchez y explicar por qué, casi cincuenta años después, su nombre continúa corriendo por las calles.