El policial “Gutierrez is mai neim” la excusa perfecta para salir de la vorágine diaria

La nueva serie fue lanzada en la plataforma Disney+ el 28 de agosto y esta protagonizada por Darío Barassi y Yayo Guridi. Un policial que mezcla humor y misterio, con estilo western.

Nos sumergimos en la policía bonarense. El subcomisario Roberto Gutiérrez (Barassi) y el tenbiente Torcoletti (Yayo) tienen que descubrir al asesino del embajador de Rusia en Argentina.

Durante los ocho capítulos vamos al conurbano: barrios humildes pero pintorescos. Retratados con planos y colores que los hacen carismáticos. Vale aclarar que para disfrutarla hay que dejarse llevar por el tono de comedia y no juzgar la mirada hacia la provincia, que podría decirse que tiene un tono despectivo.

El estilo de imagen y sonido nos propone un western plano americano, en donde el calor es un complemento más y los protagonistas transpirados trasmiten esa sensación de verano y vaqueros.

La personificación de los actores principales, Barassi y Yayo, es una mezcla perfecta entre lo absurdo y lo serio. Lo que busca el policial es un viaje a las películas de la década de los 80: Un asesinato, una dupla de policías, luchando y ayudando a la CIA. No podían faltar los malos, representados por personajes de origen ruso.

La mezcla de bandas sonoras estilo cine con sonidos de la vida cotidiana, como afiladores y megáfonos, es algo tan sencillo como perfecto. Cada detalle de la serie está pensado para viajar al conurbano con la magia de la producción.

Los protagonistas tienen sus ayudantes en cada episodio, al estilo de las tradicionales series policiales norteamericanas. Desde un grupo de señoras que van habitualmente a la misma peluquería hasta un joven apodado “Pibito” (Luciano Molina) que aparece para camuflarse en los barrios humildes.

El ambiente corrupto y hostil que suele ser el lugar común donde se encasillan a las fuerzas policiales es desde donde se nutren estos personajes para abrirse paso a fuerza de tiros y descontrol. 

Gutiérrez, un subcomisario corrupto y simple, parece cumplir la ley del menor esfuerzo. La intromisión de una fuerza extranjera como la CIA es la motivación para cumplir con el deber y demostrar que pueden hacer su trabajo luchando con la burocracia y la carencias de la policía local.

Ocho capítulos de 30 minutos cada uno, con finales abiertos para hacer maratón. El humor simple pero efectivo y el misterio policial atrapan.

La serie es la combinación  perfecta para volver a reír, dejando de lado la cancelación y la vorágine diaria. Disfrutar el humor clásico viajando al conurbano y su colorido propio.

Nehuen Ríos