Milei celebra la baja de inflación y el rumbo económico.

El INDEC informó que el IPC de agosto fue del 1,7%. El Presidente y Luis Caputo festejaron el dato en redes sociales y lo presentaron como una nueva señal del éxito del programa económico.

El Gobierno de Javier Milei volvió a encontrar un motivo para celebrar. La publicación del dato de inflación correspondiente a agosto generó una rápida reacción del oficialismo, que utilizó las redes sociales para destacar los resultados de su programa económico y defender el rumbo adoptado desde diciembre de 2023.

El Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC) informó este jueves que el Índice de Precios al Consumidor (IPC) registró una variación del 1,7% durante agosto. Se trata de la cifra mensual más baja de los últimos 14 meses y representa una desaceleración de 0,4 puntos porcentuales respecto de julio, cuando la inflación había alcanzado el 2,1%. En términos interanuales, el aumento de precios llegó al 33,5%, mientras que la inflación acumulada en los primeros ocho meses de 2026 alcanzó el 21,3%.

El resultado fue recibido con entusiasmo por el presidente Javier Milei, quien rápidamente publicó un mensaje en su cuenta de X para felicitar al ministro de Economía, Luis “Toto” Caputo, y al equipo económico. Para el oficialismo, la desaceleración de la inflación representa uno de los principales logros de la gestión y una confirmación de que las medidas implementadas comienzan a mostrar resultados.

https://x.com/jmilei/status/2098124632406565229?s=46

Desde el inicio de su mandato, Milei colocó la lucha contra la inflación en el centro de su discurso político. La reducción del gasto público, el equilibrio fiscal y el control de la emisión monetaria fueron presentados como herramientas fundamentales para estabilizar la economía argentina.

La diferencia con el escenario recibido por el actual Gobierno resulta significativa. En diciembre de 2023, la inflación interanual había alcanzado aproximadamente el 211%, uno de los niveles más elevados de las últimas décadas. Desde entonces, el IPC mostró una tendencia general de desaceleración, aunque con algunos períodos de repunte, como ocurrió en julio de este año.

Caputo también ocupó un lugar central en la celebración oficialista. El ministro de Economía es uno de los principales responsables de la implementación del programa económico y una figura frecuentemente respaldada por el Presidente. A través de sus redes sociales, suele destacar los avances en materia fiscal, monetaria y cambiaria como parte de una estrategia de comunicación que busca mostrar estabilidad y confianza en el rumbo elegido.

https://x.com/luiscaputoar/status/2098124752866980211?s=46

Sin embargo, el dato de inflación no representa por sí solo una mejora generalizada de la economía. La desaceleración de los precios significa que aumentan a un ritmo menor, pero no que los productos y servicios hayan bajado de valor. De hecho, durante agosto algunos de los rubros que más aumentaron fueron Vivienda, agua, electricidad, gas y otros combustibles, con una suba del 2,8%; Educación, con el 2,5%; y Salud, que registró un crecimiento del 2,4%. En cambio, prendas de vestir y calzado fue uno de los pocos sectores que presentó una variación negativa, con una baja del 0,6%.

Además, el acumulado del 21,3% en lo que va del año ya supera ampliamente la meta de inflación anual del 10,1% establecida en el Presupuesto 2026. Esto significa que, aunque el Gobierno logró reducir el ritmo mensual de aumento de precios, todavía enfrenta dificultades para cumplir algunos de sus objetivos económicos originales.

El contraste también aparece al observar otros indicadores de actividad. La producción industrial manufacturera registró una caída mensual del 5% en julio, según los datos difundidos por el INDEC. La actividad de la construcción también atravesó un escenario complejo durante ese período, mientras que el costo de construir en el Gran Buenos Aires aumentó un 2,1% respecto de junio.

Estos números alimentan una discusión que atraviesa al oficialismo y a sus críticos. Mientras el Gobierno sostiene que la apertura económica y la reducción de la intervención estatal permitirán alcanzar una economía más competitiva, sectores industriales advierten sobre las consecuencias de la caída del consumo, los costos de producción y la competencia de productos importados.

Desde la asunción de Milei, la industria y la construcción se convirtieron en dos de los sectores más afectados por el cambio de modelo económico. De acuerdo con informes recientes, la industria opera con una parte importante de su capacidad instalada sin utilizar, mientras que se registraron pérdidas de empleos formales y el cierre de empresas. La construcción, por su parte, continúa enfrentando dificultades vinculadas a la reducción de la obra pública y al menor nivel de actividad.

El Gobierno reconoce que la recuperación económica requiere tiempo, pero mantiene su postura de no modificar sustancialmente el programa. La apuesta oficial apunta a consolidar el equilibrio fiscal, reducir la inflación y avanzar hacia una economía con mayor apertura comercial y menor participación del Estado.

El desafío será transformar esa desaceleración en una mejora concreta de las condiciones de vida. La estabilidad de los precios puede ser un indicador positivo, pero no alcanza si los salarios pierden poder adquisitivo, el consumo permanece estancado o los sectores productivos continúan reduciendo su actividad.

Por ahora, el Gobierno celebra el 1,7% de agosto como una nueva confirmación de su rumbo. Milei y Caputo volvieron a destacar sus resultados, mientras el debate económico argentino continúa dividido entre quienes consideran que la estabilidad es el primer paso hacia la recuperación y quienes advierten que todavía quedan importantes desafíos por resolver.

Zoe D’Angelo, 2ºA TN