Un choque en Recoleta terminó con un coche dado vuelta y un herido

El siniestro ocurrió el jueves 2 de julio en Vicente López y Ayacucho. Un Renault Clio gris quedó dado vuelta tras ser impactado por un Volkswagen Vento negro que, según los testigos, habría cruzado con el semáforo en rojo.

La tarde del jueves 2 de julio se vio alterada en Recoleta por un fuerte choque entre dos autos en la intersección de Vicente López y Ayacucho. De acuerdo con los datos recogidos en el lugar, un Renault Clio gris avanzaba con el semáforo en verde cuando fue embestido por un Volkswagen Vento negro que habría cruzado desde la calle perpendicular con la luz en rojo.

El impacto fue violento y dejó una escena que llamó la atención de los vecinos y trabajadores que se encontraban en el lugar. El Clio terminó dado vuelta en la calle, con golpes en un costado del auto. Pese a la magnitud del vuelco, la persona que conducía ese vehículo no sufrió heridas que pusieran en riesgo su vida Minutos después, llegaron efectivos policiales y personal de emergencias.

La peor parte la sufrió el conductor del Vento negro. Por la fuerza del choque, uno de los vidrios se rompió y le provocó cortes importantes. Ante la gravedad de las heridas, una ambulancia lo trasladó de urgencia hacia un centro de salud cercano. Mientras tanto, los agentes comenzaron a ordenar la zona y a tomar declaraciones.

Agustín, uno de los testigos, le relató lo sucedido a Pirámide Invertida: «Cuando miré, el Clio ya estaba dado vuelta».

Según relató, varias personas se fueron acercando rápidamente para ver cómo se encontraban los protagonistas del choque y tratar de ayudarlos. «El Vento venía muy rápido y no pudo llegar a frenar, se vio clarito que el otro auto no tenía paso. Después del golpe, el vidrio del Vento estalló», agregó Agustín.

Reina, quien también se encontraba trabajando cerca de la esquina del incidente, contó que el ruido del golpe «se escuchó como una explosión».

«Cuando salí a mirar, uno de los autos estaba dado vuelta y encima se podía ver cómo el otro vehículo tenia el vidrio roto y sangre por el piso de la calle», narró, y contó que que llegó a llamar al SAME y a la Policía para que se acercaran al lugar.

Aunque no hubo víctimas fatales, el choque dejó una advertencia concreta: respetar un semáforo puede ser la diferencia entre una tarde normal y una tragedia en plena ciudad.

 

Pablo Sobrero – 2°B Turno Mañana