Cuando parecía que la historia estaba escrita y que Gimnasia y Esgrima de Comodoro Rivadavia tenía el campeonato al alcance de la mano tras imponerse en los tres primeros encuentros de la serie, Quimsa volvió a demostrar por qué es uno de los equipos más competitivos del básquetbol argentino. El conjunto santiagueño se impuso por 88 a 60 en el quinto juego de la final y redujo la diferencia en la serie a 3-2, manteniendo vivas sus ilusiones de remontar una definición que llegó a estar 3-0 en su contra.
El encuentro disputado en el Estadio Ciudad tuvo un claro dominador. Desde los primeros minutos, Quimsa mostró una intensidad distinta a la de los partidos anteriores, logró imponer condiciones y fue construyendo una ventaja que con el correr de los minutos se volvió imposible de descontar para Gimnasia.
Dentro de un rendimiento colectivo muy sólido, Sammie Freeman fue una de las piezas más importantes del equipo local. El jugador aportó 12 puntos y 7 rebotes, siendo determinante. También se destacó Matías Solanas, quien sumó 9 puntos, 4 rebotes y 3 asistencias, el cual aporto soluciones cada vez que el equipo necesito mantener el control del juego.
En Gimnasia, Mauro Nicolás Cosolito intentó que la visita reaccione con sus 8 puntos y 4 asistencias, aunque el equipo nunca logró encontrar regularidad ofensiva ni respuestas ante el dominio de Quimsa. La diferencia en el marcador reflejó lo que ocurrió durante gran parte de la noche en Santiago del Estero.
La serie había comenzado de manera inmejorable para Gimnasia. El conjunto de Comodoro se quedó con el primer partido por 82 a 73 y luego consiguió una valiosa victoria por 80 a 79 en el segundo encuentro. En el tercer juego volvió a imponerse por 76 a 59.
Sin embargo, Quimsa reaccionó cuando más lo necesitaba. Primero ganó un ajustado cuarto partido por 77 a 74 y luego consiguió una victoria contundente en el quinto encuentro para volver a meterse de lleno en la pelea por el título. Lo que parecía una final resuelta en pocos días se transformó en una serie cargada de incertidumbre y tensión.
Ahora toda la presión recae sobre Gimnasia. El equipo sigue teniendo la ventaja y continúa a una victoria de consagrarse campeón, pero ya no cuenta con el margen de tranquilidad que tenía hace apenas una semana. Del otro lado, Quimsa llega fortalecido por sus dos triunfos consecutivos y con la confianza en alza, sabiendo que logró cambiar la dinámica de la final.
La Liga Nacional todavía no tiene dueño. Gimnasia mantiene la ventaja, pero Quimsa volvió a demostrar que está dispuesto a luchar hasta el final. Con la serie 3-2, el desenlace promete emociones fuertes y un cierre a la altura de la máxima categoría del básquetbol argentino.
Martin Correa, 1°C TN
