“Ecos” propone una experiencia totalmente diferente a lo que se tenía acostumbrado, no es ningún tipo de tributo a la banda o una obra de teatro, es Soda Stereo en vivo, con una propuesta que combina la tecnología y emoción. Con Gustavo Cerati como un holograma, algo que ya se ha visto antes con bandas como Gorillaz, Frank Zappa, entre otros. Esta forma de presentarse en vivo simula la presencia física del artista haciéndose pasar como si realmente estuviera allí en el escenario.
El pasado lunes 6 de abril se dio una nueva función del show en el Movistar Arena ubicado en el barrio de Villa Crespo de la Ciudad de Buenos Aires. Fue el tercer recital de este estilo que realizó la banda luego de los dos primeros en marzo. El evento reúne a dos generaciones diferentes, aquellos que fueron afortunados de ser contemporáneos a la banda y también a los jóvenes que adoptaron la pasión aun con el paso del tiempo. Mariana, una espectadora presente en el recital comentó: “Fue una noche increíble, muy imponente la calidad del holograma, por momentos parecía que fuese real. Fue como volver al pasado y disfrutar de la banda que seguí toda mi vida. Ver la figura de Gustavo ahí parado fue emocionante”.

Los recitales vienen mostrando un rotundo éxito, agotando todas las entradas en las más de 10 fechas en Argentina. También, cuenta con fechas en países como México, Uruguay, Ecuador, Perú, Colombia y finalizando en España, durante todo este año.
A pesar de que para muchos fans este recital representa un momento emotivo y nostálgico para la banda, especialmente para quienes lo van a ver por primera vez en su vida, no todos estuvieron de acuerdo con la idea. Algunos seguidores consideran que se trató más de una estrategia para generar ganancias y provecho que de un verdadero homenaje o conmemoración.
A pesar de las voces críticas que ven en “Ecos” un mero ejercicio comercial, lo cierto es que el show logró lo que pocos proyectos de este tipo consiguen. Reunir en un mismo espacio a varias generaciones de fans bajo una misma emoción. Más allá del debate sobre el uso de tecnología y la ausencia física de Cerati, el holograma cumplió su rol de puente entre el pasado y el presente, permitiendo que Soda Stereo volviera a sonar en vivo con su formación clásica. Al final, este show no pretende reemplazar la historia ni cerrar ciclos. Simplemente ofrece una experiencia única que, para miles de personas, significó volver a sentir que la banda más importante del rock en español sigue latiendo sobre un escenario.
