Harry Potter: ¿libros o películas?

Existe una discusión antiquísima entre los fanáticos de la literatura y sus pares de la cinematografía. Cuando una historia es retratada de forma exclusiva en un libro o en una película, no existe ningún inconveniente. Pero en el momento en que una producción cinematográfica es llevada a la literatura, o, lo que es más común, una literaria es llevada a las pantallas en forma de película o serie, se desata el caos para responder la pregunta del millón: ¿Cuál es mejor?

Como no podía ser de otra manera, esta dinámica se vio de forma clara cuando se produjo el estreno de “Harry Potter y la Piedra Filosofal” en 2001, la primera película de las 8 que culminarían conformando la serie en su totalidad. Para ese momento J.K. Rowling, la autora, ya había publicado tres libros de una popularidad que crecía a un paso vertiginoso. Sin ir más lejos, la idea de realizar películas acerca de la saga fue justamente producto de la popularidad que iba tomando la misma. Si bien esta primera incursión en el mundo cinematográfico fue muy bien recibida, a medida que fue pasando el tiempo muchos fanáticos comenzaron a manifestar cierto descontento ante algunas diferencias y se creó la narrativa que usualmente vemos en casos así: “Los libros son mucho mejores que las películas”. Esto no es sólo una frase hecha, sino que hace alusión a la innegable diferencia de duración entre un libro y una película. La misma J.K. Rowling, quien estuvo muy involucrada en la realización de la serie cinematográfica, comentó sobre el tema en una entrevista: “Para poner todos los detalles del libro, los films tendrían que ser de 7 horas”. Incluso admitió que, ya sabiendo a partir de la cuarta edición que los libros de la saga se convertirían eventualmente en películas, había escrito cosas “descartables” dentro de la historia, que sólo adornaban sin tener un efecto real en la trama principal y la esencia de la narración.

De vuelta al debate en cuestión y teniendo en cuenta estos factores, se puede hacer un análisis para ver cuánto de cierto hay en que partes de la historia importantes no se pueden apreciar de la misma manera, o incluso del todo, en las películas. No se puede responder con objetividad si una versión es mejor a la otra pero sí se puede exponer los hechos para que usted, lector o lectora, llegue a una conclusión propia.

Como primera diferencia grande observamos que hay cerca de 20 personajes (algunos de mayor y otros de menor relevancia, por supuesto) que tienen participación en los libros pero directamente no existen en las películas. A continuación mencionamos los casos más emblemáticos:

– Peeves: Sí, el famoso poltergeist que atormenta a los estudiantes no es siquiera mencionado en las películas. Artífice de situaciones memorables a través de los 7 libros, como bromas a Umbridge, la invención de una canción contra Harry en el segundo libro, entre otras, es sin duda una pérdida un tanto valiosa.

– Profesor Binns: Es el docente que imparte Historia de la Magia durante toda la estadía de Harry en Hogwarts, caracterizado por ser un fantasma y hacer muy tediosas y aburridas sus clases. Su momento estelar ocurrió en el segundo libro, cuando les contó a sus alumnos la leyenda de la Cámara de los Secretos luego de que Hermione inquiriera sobre el tema. La profesora McGonagall tomó esa escena en el film.

Luego tenemos personajes relevantes para algún libro en particular como Winky (la elfa doméstica de Crouch) en el cuarto libro, Ludo Bagman (organizador de la Copa Mundial de Quidditch y el Torneo de los Tres Magos) también en la misma edición, o la historia de Marvolo, Merope y Morfin, antepasados de Lord Voldemort que tienen una particular importancia en la búsqueda de los Horrocruxes que emprenden Dumbledore y Harry en el sexto libro.

Pero las diferencias van más allá de los personajes. En las películas se ve muy escuetamente desarrollada la relación entre Harry y los Dursley. Veranos enteros se ven reducidos en extremo en las películas y no se llega a realmente a transmitir esa infelicidad que le produce a Harry el estar en la casa de sus tíos, o su ansiedad por volver a Hogwarts.

Otra ausencia importante es la del quidditch en la quinta película. Ese año, Ron fue nombrado por primera vez guardián para el equipo de Gryffindor y Ginny ocupa el lugar de buscadora luego de que Dolores Umbridge les prohíbe jugar tanto a Harry como a Fred y George Weasley por agredir a Malfoy.

En fin, éstas fueron las principales diferencias entre la versión literaria y la versión cinematográfica de Harry Potter. Cada quien podrá tomar su conclusión entonces: Harry Potter: ¿Libros o películas?

Francisco Gazzaniga,
2° «B» Turno Noche.