Exit Through the Gift Shop: el ascenso surrealista de Thierry Guetta

Estrenado en 2010 en el festival de Sundance, y nominado a los premios Oscar como mejor documental, Exit Through the Gift Shop es uno de esos documentales en lo que el espectador se pregunta si lo que está viendo real o si le están haciendo una broma. Es una auténtica joya.

Dirigido por el célebre artista callejero Banksy, este documental sigue al francés Thierry Guetta, un personaje obsesionado con las videocámaras que vive en Los Angeles. Desde niño, Guetta siente la irrefrenable necesidad de grabar todo lo que le ocurre y lo que le rodea, para después simplemente almacenar estas vivencias en cintas que terminarán componiendo un cementerio de recuerdos que, aparentemente, no tienen ninguna utilidad.

El origen de la obsesión de Thierry es el fallecimiento de su madre cuando era pequeño. Cuando la mujer se aproximaba a la muerte, Thierry comenzó a pensar en que estos eran los últimos momentos que pasarían juntos y que dichos instantes no podrían volver a recrearse jamás. Esto lo llevó a comenzar a registrar todas las cosas que ocurrían durante su vida cotidiana, para asegurarse de que algún día, si lo quisiera, podría volver a vivir sus recuerdos, aunque sea desde la pantalla de un televisor.

Sin dudas que la muerte de su madre marcó psicológicamente de por vida a Thierry, quien un día decide comenzar a filmarse mientras pinta graffitis en las paredes de Los Angeles, lo que hace que se tope con algunos artistas callejeros que iban más allá del graffiti, pegando posters y figuras en sitios arriesgados.

Así, sin proponérselo, Guetta se encuentra con el street art y conoce a Invader, un artista callejero que va por las calles pegando mosaicos del juego Space Invaders en muros, casas y edificios, y a quien le dice que estaba filmando un documental sobre street art. Esto le da la posibilidad -luego de vincularse con los más famosos artistas callejeros de LA- de conocer a Banksy, quien es el director del documental, y que es el artista callejero más famoso de la actualidad.

La magia de Banksy, además de la calidad de sus obras, es su carácter anónimo. En el documental aparece con el rostro tapado y la voz distorsionada, dejando apenas ver sus manos. El artista se ha hecho muy famoso en todo el mundo debido a que crea obras que critican a la sociedad y a la política de la actualidad. Toda esta aura cuasi magnética atrajo inevitablemente a Thierry Guetta, que buscó a Banksy hasta que, sorprendentemente para el francés, fue contactado por el artista.

Apenas se conocieron, Guetta le contó a Banksy que estaba realizando un documental sobre el street art y que tenía un montón de cintas guardadas en su casa. Envalentonado por Banksy, Thierry armó su propio documental, Life Remote Control, luego de revisar algunas de las cintas que tenía guardadas, aunque el resultado fue desastroso y llevó a pensar a Banksy que el francés estaba demente. En este momento, Thierry deja su cámara para comenzar a hacer arte callejero y comienza la segunda parte de este documental con tintes de mockumentary.

Mister Brainwash es el nuevo nombre que adopta Thierry Guetta, que comienza a hacer sus primeras obras de arte callejero inspirado y apoyado de cierta forma por Banksy. ¿De dónde viene el seudónimo Mister Brainwash? “No sé si el arte se ríe de la gente o le lava el cerebro (brainwash en inglés)”, explica Guetta en una parte del documental.

El ascenso de Mr. Brainwash es meteórico. En poco tiempo, y gastando todos sus ahorros, consigue alquilar unos estudios de la CBS en los que monta su primera exposición artística, titulada “La vida es bella”. Tras una entrevista en la revista LA Weekly en la que promociona su show, la gente comienza a interesarse por conocer a este nuevo y misterioso artista, que en su mayoría replicaría obras de otras personas. Miles de personas asistirían a una exposición que se prolongó por varios días y en la que Mr. Brainwash vendió obras por hasta 1.000.000 de dólares. Esta exhibición certificó el status de MBW como el nuevo artista callejero más importante de la escena californiana.

Y en este contexto surrealista, Banksy no daba crédito a lo que estaba ocurriendo. Thierry Guetta, un documentalista aficionado, sin ninguna experiencia como artista, se convirtió en una celebridad únicamente fotocopiando y photoshopeando obras de otros artistas a las que imprimía una vuelta de tuerca. Es tanto el impacto que generó en el propio Banksy, que este, al final del documental, cambia su perspectiva sobre el arte y afirma que éste no es para todos.

Juan Mendez
2° «B T.N.