Lewis Hamilton se consagró como el máximo ganador de la Fórmula 1

En el Gran Premio de Portugal el piloto británico obtuvo su victoria número 92 y superó a Michael Shumacher

El sueño de cualquier deportista es el de hacer historia en su deporte. Para que eso suceda se necesita de ganar trofeos y campeonatos que permitan hacer de su nombre, uno conocido. Esto requiere de mucho sacrificio y esfuerzo para poder lograr el cometido y quedar en la historia grande, no solo del deporte que uno practica, sino en general.

No hace falta ser fanático de Fórmula 1 para conocer el nombre de Lewis Hamilton. Y es que el británico supo forjar su carrera a base de talento, estrategia y un buen auto. Tal vez, en las carreras más antiguas de F1, el automovilista se destacaba más que el vehículo; y a pesar de que en la actualidad el destacado se reparte entre corredor y auto, la realidad es que Hamilton necesitó de su talento innato para conseguir transformarse en uno de los mejores corredores del mundo.

El Gran Premio de Portugal estuvo en medio de una incertidumbre debido a una fuerte lluvia previa y a una gran ráfaga de viento que causó inestabilidad en la pista. Pero a pesar de estas adversidades, la carrera se pudo disputar de manera normal, solamente teniendo que cambiar la forma de manejo de los pilotos para poder manejar las curvas resbaladizas que había en el circuito, por precaución. “Las primeras curvas fueron muy difícil. Se ensució la carrera al comienzo. En la curva 7 levanté un poco porque estaba muy inestable para pensar en una recuperación más adelante”, contó el piloto.

La carrera no comenzó de la manera a la que todos estaban acostumbrados; Hamilton (Mercedes) no se encontraba ni en el primer ni en el segundo puesto. En su lugar estaban Carlos Sainz Junior (McLaren) y Valtteri Bottas (Mercedes). No fue hasta la vuelta 20 que el británico pudo hacerse del primer lugar y dominar la carrera, con una ventaja de hasta 25 segundos por sobre su compañero de escudería.

Esta victoria en Portugal se convirtió en la octava de la temporada, y lo ubicó en el primer lugar de la tabla general con 77 puntos de diferencia sobre Bottas, a falta de tan solo 5 carreras. De ganar esta temporada, Hamilton se encamina a obtener su séptimo titulo mundial, pudiendo igualar a Michael Schumacher.

Esta carrera significó un antes y un después en el mundo de la Fórmula 1 debido a la victoria de Hamilton que lo hizo consagrarse como el más ganador de la historia con 92 carreras, pasando a Schumacher, quien había logrado 91. No obstante, este no fue el único récord que el piloto británico logró quebrar del alemán. Anteriormente lo había superado en la cantidad de pole positions (97-68) y en podios (160-155).

Fue un largo camino el que tuvo que transitar para llegar hasta donde está: sin tener antecedentes en el F1, ganó su primera carrera en 2007 en la escudería McLaren y obtuvo su primer título mundial al año siguiente, convirtiéndose en el piloto más joven de la historia en ganar un título de la máxima categoría. Sin embargo, a pesar de ya ser reconocido en el ambiente, su carrera no explotó hasta el 2013, cuando llegó a Mercedes como remplazo de Schumacher. En 2014 logró obtener su segundo título mundial (y primero con esta escudería), que terminaría provocando que la BBC lo reconociera como “deportista del año”; y en 2015 obtuvo su tricampeonato del mundo, quien ya lo posicionaba como uno de los mejores pilotos en la actualidad.

“Sólo en un sueño podía pensar donde estoy hoy. No sabía qué podía hacer cuando llegué a este equipo. Soy un agradecido. Llevará un tiempo darme cuenta qué significa este récord”, expresó Hamilton luego de la carrera. El sueño de cualquier deportista es el de hacer historia en su deporte. Para que eso suceda se necesita de ganar trofeos y campeonatos que permitan hacer de su nombre, uno conocido, y Lewis Hamilton lo consiguió. Su nombre no solo quedará guardado en la cabeza de cada fanático que fue contemporáneo a él, sino también de futuras generaciones, porque Lewis hizo historia, y la historia es imposible de deshacer y de borrar.

Julieta Natalutti