Playstation y Xbox: la lucha por la supremacia en la cultura gamer

La batalla por el corazón del gamer seguirá con el arribo de las nuevas consolas.

Con el arribo de las nuevas consolas de Sony y Microsoft, dejando de lado los aspectos técnicos de vanguardia que ostentan estas y el precio que ambas consolas tendrán. Una cosa de la que pocos hablan, es del aporte a la cultura, tanto que forman parte de la cultura gamer.

Para comprender hacia dónde se apunta, es importante entender el significado de esta cultura que va en ascenso. Esta sería la cultura integrada por personas comunes y corrientes que se caracterizan por jugar con gran dedicación e interés a los videojuegos, ya sea de profesión o por diversión, y al mismo tiempo por tener un conocimiento muy extenso y diverso sobre estos juegos. Los videojuegos causaron una revolución cultural tan grande que tienen su propia cultura. Todo, desde sus humildes orígenes.

Los videojuegos comenzaron a emerger como boom en los años 70´ y desde ese día no han parado de acompañar a cualquier persona que necesitaba despejar la cabeza y/o necesitara desconectarse del mundo para olvidarse de problemas y tristezas, al menos por un rato. Los videojuegos han sido por más de 5 décadas el compañero silencioso (y no tan silencioso) de aquellas personas que a ellos recurrieran. Y hoy en día continúa con ese trabajo de dar alegría a una cultura entera. 

Esta cultura, como muchas otras, está compuestas por diversas categorías: consola de mesa, de computadora, consola portátil, smartphones y tablets. Con el pasar de los años los videojuegos golpean la nostalgia de los primeros gamers que ven como el avance de algo que les dio tanta felicidad, sigue con la misma función, en estos días tan solitarios y tristes causados por la Pandemia del Coronavirus. 

Sin duda alguna, los que han tomado la batuta y se colocaron como los máximos representantes de esta hermosa cultura fueron la Playstation, que con el pasar de ya cinco generaciones de consolas lograron marcar un antes y un después en los videojuegos, dándonos tantas horas de diversión y constante cariño, con el pasar de los años y con compañías exclusivas, como es el caso de Naughty dog, Santa Mónica Studios, Guerilla games, etc. Todas estas compañías aportaron juegos que dieron en lo más profundo de nuestro corazón y aportaron personajes, que terminamos queriendo como a un familiar.

Las dos consolas con las que ambas compañías seguirán contentando a los gamers.

Por el lado de Xbox, no ha sido muy diferente la cosa, crearon historias que merecen ser vividas y contadas, personajes que queremos con el alma y al igual que Playstation se transformaron en extensiones del gamer actual, por el amor y dedicación que cada consola y sus respectivos juegos nos dan. Por años han habido personas que trataron de dejar en el olvido a esta cultura llena de gente maravillosa, alegando que son malos e influyen a la violencia, pero estudios científicos comprobaron que el simple hecho de jugar un juego ayuda en el día a día.

Pese a este cariño que tiene cada compañía y a la lucha por el corazón de los gamers, esta batalla se desvió un poco del camino en los últimos años y se enfocó bastante en ver la billetera de cada persona, a veces dejando de lado los motivos que los colocaron donde se encuentran en este momento. El sentimiento de amor a primera vista que los puso en la cima a Sony y Microsoft no se marchitó y sigue siendo tan fuerte como lo fue desde el primer día, en que una persona dentro de la cultura gamer jugó su primer videojuego.

Cada compañía, con las nuevas consolas y juegos en el porvenir han dejado claro una cosa, que lo que más importa, es la cultura gamer que tanto cariño les han brindado y que con estas consolas prometen que este caluroso cariño recibido sea recíproco. 

Cada vez falta menos y menos para que las nuevas consolas de Xbox (xbox series x) y de Playstation (playstation 5) lleguen al mundo y con ellas, la continuación de esta historia de amor que une a una cultura entera, donde todos son iguales y están unidos por el mismo sentido de pertenencia hacia los videojuegos que nos han marcado y continuarán marcando nuestra vida.  

Franco Malier
2° «B» T. N.