Federer, el reloj suizo que todavía tiene cuerda

Su entrenador, Severin Lüthi, negó los rumores sobre el supuesto retiro del suizo por la inactividad y las lesiones

“El retiro de Federer no fue planteado”, declaró su entrenador Severin Lüthi en una entrevista a NZZ debido a los dichos que lo asociaban al tenista con sus dos lesiones en la rodilla junto a sus 39 años, pero fue negado para este 2020. Sin embargo, el tenista suizo que ocupa el puesto 4 del ranking ATP solo disputó un torneo en todo el año: el Abierto de Australia, ya que se vio limitado por las operaciones en su rodilla que obligaron al histórico deportista tomarse un largo tiempo de inactividad hasta 2021 para recuperarse.

Lüthi apoyó la decisión y espera que Federer vuelva de la mejor manera posible para alcanzar nuevamente un nivel espectacular junto a su preparador físico Pierre Paganini, quien deberá cumplir un rol fundamental, ya que el tiempo en el que estuvo fuera de competencia es muy grande y se deberá emplear mucho trabajo para el siguiente compromiso del suizo, que puede ser los Juegos Olímpicos de Tokio 2021, un objetivo al igual que la ATP CUP, pero es muy temprano para hablar del mismo debido a la pandemia que va retrasando los torneos de forma indefinida a lo largo del tiempo.

Por otro lado, este parate en el que se encuentra Federer ya se dio en 2017 cuando tuvo que abandonar la temporada debido a la primera lesión en su rodilla y su vuelta fue emblemática ya que se quedó con el torneo de Wimbledon, un abierto de Australia y los Masters 1000 de Indian Wells y Miami. Con respecto a esto, su entrenador suizo declaró que “este es un parate mayor a la de aquella vez, ya que en enero se cumpliría un año sin competir y la inactividad afecta fuertemente a los músculos, pero Pierre conoce bien su cuerpo para forzarlo”.

Según las declaraciones de su coach, al reloj suizo le queda más tiempo de lo que esperan en el mundo del tenis y aguardan una fuerte vuelta de su majestad como tiene acostumbrados al público mediante su flamante carrera que no tiene fin.

Luciano Aguirre