PSG y Olympique Marsella jugaron algo más que un partido de fútbol

El clásico de Francia finalizó dejando a su paso un escándalo y acusaciones sobre racismo.

Ayer por la noche el Olympique de Marsella venció a PSG en un acalorado encuentro que finalizó 1 a 0 debido al gol de Lorian Thauvin a los 31 minutos de la primera mitad del encuentro. Pero el resultado paso desapercibido por los incidentes ocasionados en el tiempo complementario dentro del campo de juego.

El conflicto comenzó por un fuerte cruce entre Dimitri Payet y Neymar, ya que el francés se burló de la derrota al PSG del Bayern Múnich en la final de la Champions, y tuvo como consecuencia la amonestación por parte del árbitro a ambos jugadores. Sin embargo, este fue el desencadenante para que el partido se tensara.

Poco tiempo después, el jugador brasileño acuso al defensor rival Álvaro González de haber sido racista en un enfrentamiento entre ambos jugadores; a este suceso se sumó Ángel Di María con un escupitajo al español. A pasar de que el ex Barcelona fue a acusar a González con los jueces, estos no tomaron cartas en el asunto.

A los pocos minutos de finalizar el partido se vuelve a generar una tensión entre los dos futbolistas y además una clara falta de Darío Benedetto hacia Leandro Paredes que fue la causante de la disputa entre los 22 jugadores donde hubo empujones, golpes y patadas, además de violencia verbal.

El partido concluyó con más de diez amarillas y cinco expulsados, entre ellos Neymar y los dos ex Boca. Sin embargo, el cruce entre el jugador brasileño y González no termino allí, sino que, Ney realizó su descargo a través de su cuenta de twitter donde expresó que de lo único que se arrepiente es de no haberlo golpeado en la cara, además de que luego fue contra el VAR para que revisen el acto de racismo.

Micaela Cavaliere