J. J. Wolf: la promesa norteamericana del tenis

Con apenas 21 años, el tenista estadounidense dejó una muy buena imagen a pesar de su eliminación en el Us Open

Jeffrey John Wolf es el nombre completo de una de las revelaciones de este 2020 en el mundo del tenis. El oriundo de Cincinnati, Ohio, se consolidó en el US Open luego de vencer sin problemas a Guido Pella (36°) y Roberto Carvalles Baena (101°). En la tercer ronda se cruzó con Daniil Medvedev (3º) y no tuvo posibilidades, pero aun así dio que hablar. Pero esta performance no fue casualidad, sino que él ya venía demostrando parte de su potencial desde muy chico.

En su época de niñez y adolescencia, Wolf practicaba varios deportes como lo son el fútbol, tenis, básquetbol y béisbol. Llegó un momento que el joven tenía que decidir por uno, y finalmente fue el tenis. Con mucho entrenamiento y dedicación perfeccionó bastante su juego y potenció una de sus mejores virtudes, el saque. Con el paso del tiempo, “Wolfie” empezó a tomarse el deporte con más seriedad.

En el año 2018 tuvo el placer de disputar sus primeros torneos ATP, donde recibió invitaciones para participar en el Masters 1000 de Cincinnati y en el US Open de 2019. Sus resultados en estas competencias no fueron buenos, pero sirvieron de experiencia para el futuro. En este mismo año comenzó a competir en torneos universitarios donde le fue bárbaro. Fue nombrado «All-American and Big Ten Player of the Year», gracias al récord de 35 victorias y 2 derrotas en partidos individuales para los Buckeyes, uno de los equipos con más peso del tenis universitario estadounidense. Gracias a estos espectaculares resultados, decidió introducirse en el tenis profesional de la mano de Topnotch Management, una compañía fundada en 2015 que se encarga de representar comercialmente a los deportistas y apostar a futuras promesas del deporte. Una que se destacó sin lugar a dudas fue Wolf.

Luego de entrometerse en el circuito profesional, “J.J” consiguió coronarse al haber ganado tres títulos Challengers; tiene cuatro en total en su carrera. El primero de todos fue el Challenger de Columbus, que ganó estando todavía en la universidad. Luego se consagró en el Challenger de Champaign. Ya en el 2020 se hizo con el torneo de Noumea (Nueva Caledonia), y nuevamente el de Columbus, al derrotar en la final a un rival durísimo como Denis Istomin.   

Algo para destacar de este joven estadounidense es que en ningún momento dejó sus estudios universitarios, ya que para él son muy importantes y no necesariamente hay que optar por una cosa u otra. Wolf siempre estuvo seguro de que podía hacer ambas, y por ahora lo está demostrando.

El 2020 empezó de la mejor manera para el tenista tras lograr los dos títulos Challengers. El joven estaba en su mejor momento de su carrera pero un obstáculo le cortaría el ritmo de competencia que venía teniendo. La pandemia. A pesar de esta situación, Wolf siguió entrenando en su casa  y se mantuvo firme para retornar más fuerte que nunca. Y así fue. En su vuelta participó en el US Open y terminó sorprendiendo al mundo con su gran talento.

John había llamado la atención de la prensa y de los espectadores, pero no solo por sus actuaciones y gran juego, sino por su peinado. Un estilo de pelo bastante particular que hacía recordar a la época de los 80’ y al gran Andre Agassi, ex tenista estadounidense. Cuando el joven Wolf fue consultado por la gran similitud de su peinado con Andre, no pudo ocultar su admiración y comentó: “A lo largo de su carrera, Andre se ha divertido mucho con su peinado y estilo. Nos dio momentos increíbles. Todavía me gusta revisar algunos de sus mejores juegos. No puedo decir que mi cabello esté basado al 100% en el peinado que usa Agassi, pero en cierto modo es un verdadero homenaje a su persona».

Días más tarde, Wolf compartió algunas fotos donde se compara con el peinado de Agassi. La ATP vio esto y subió un video en forma de broma por el parecido entre ambos tenistas.

Actualmente en su primer año como profesional, Jeffrey John Wolf se encuentra ubicado en el puesto 138º del ranking ATP individual y en el 606º, en dobles.  Es una de las mayores promesas del circuito y tiene mucho por demostrar. Un verdadero lobo, como lo sugiere su apellido.

Tomás Sánchez