Panorama complicado para la reelección de Trump

En un contexto que involucra al coronavirus, crisis económica y social, el presidente de los Estados Unidos pretende continuar en el poder

Trump anuncia su candidatura por el partido republicano

Donald John Trump es la persona más apuntada por gran parte del pueblo estadounidense como el máximo responsable de 6.24 millones de contagios y de la pérdida de casi 200 mil vidas en el país, debido a la pandemia que no supo o no quiso tomar con seriedad. En un panorama bastante complicado, que incluye al coronavirus, la violencia racial, la crisis económica y el calentamiento global (teoría que desecha como un engaño), el empresario multimillonario buscará, en menos de sesenta días, la reelección como presidente.

Luego de recibir numerosas críticas, el mandatario de la nación norteamericana se vio obligado a flaquear parte de su discurso para tratar de no perder en las votaciones del 3 de noviembre. Por ejemplo, contrario a lo que había manifestado anteriormente, se mostró a favor del uso de tapabocas, la rápida confección de una vacuna y, en líneas generales, el combate al virus con mayor vigor: «Nada me importa más que la salud y el bienestar del pueblo estadounidense». Sin embargo, aunque estudios han demostrado que tomando estas medidas el riesgo de propagación disminuiría abundantemente, el descontento de la gente indica que no es suficiente, o que simplemente ya es demasiado tarde. 

El candidato demócrata quiere traer «esperanza, amor y luz» al país

Joe Biden, principal amenaza para Trump, se expresó en este aspecto: «Estaré preparado para hacer lo que sea para salvar vidas porque no podemos poner el país en marcha hasta que controlemos el virus». De esta manera, el candidato demócrata criticó las medidas de Trump y priorizó la estabilidad social y de la salud antes de seguir poniendo en marcha la economía. “Lo primero que haré como presidente será tomar el control de este virus que está arruinando nuestras vidas”, declaró. 

El otro foco que parece inclinar la balanza para el lado de Biden son las crecientes manifestaciones de multitudes que reclaman violencia racial en pleno siglo XXI. El homicidio a manos de un policía blanco del afroamericano, George Floyd, desató el caos y la indignación social en Estados Unidos y en todo el mundo, que hoy se mantiene progresivamente debido a la reaparición de otros casos. “¿Seremos la generación que finalmente elimine el racismo de nuestro carácter nacional? Yo creo que sí”, reflexionó el candidato que propone traer esperanza, amor y luz en tiempos de desunión y oscuridad. A lo que Trump reaccionó desaprobando estos movimientos antirracistas, a los cuales calificó como anárquicos y terroristas, y defendió firmemente a la policía. 

Multitudinaria marcha del movimiento antirracista «Black Lives Matter»

En el aspecto económico, más allá de que parezca estar recuperándose de forma irregular en los últimos meses, el intento de reapertura del presidente en vigencia provocó un nuevo repunte de contagios. Nada parece salirle bien a alguien que se enfrenta a “la peor crisis económica desde la Gran Depresión”, según Biden. 

Las encuestas de universidades darían por ganador de los comicios a quien supo ser vicepresidente de Barack Obama, por una diferencia variante entre los 6 y 15 puntos. Pero no hay que fiarse de esto, ya que los análisis de 2016 predecían que Trump obtendría un 27% de los votos, y terminó ganando aquellas elecciones. 

Sobre todo, el republicano demandó: «Tenemos que defender nuestra bandera, a nuestro país y a nuestro himno. Y mucha gente está de acuerdo conmigo». A lo que agregó: «Si me equivoco, voy a perder las elecciones. Y eso está bien para mí. Pero siempre me pondré de pie por nuestro país y por nuestra bandera».