El primer torneo de Masters 1000 post «parate» fue un éxito

El número 1 del mundo, Novak Djokovic, se consagró campeón del Masters 1000 de Cincinnati

El Masters 1000 de Cincinnati fue la gran vuelta del tenis a nivel mundial. Con el gran objetivo de poder crear una “burbuja anti coronavirus” antes del US Open, el circuito ATP, después de 5 meses de parate por pandemia, volvió con normas muy estrictas y de una forma nunca antes pensada. Entre las más llamativas estaban el jugar con un puñado de personas en el público, sin jueces de línea, y con los propios jugadores yendo a buscar su toalla después de cada punto.

La semana del 22 al 28 de agosto las mejores raquetas volvieron en el torneo que por 5ta vez en su historia se mudaba de sede, disputado ya tres veces en Indianápolis y una en Fort Wayne, y que este año debió trasladarse a Flushing Meadows con el motivo de evitar cualquier riesgo de contagio por coronavirus antes del Grand Slam neoyorquino y crear la denominada burbuja. Aunque antes de arrancar el torneo, dos tenistas, el argentino Guido Pella y el boliviano Hugo Dellien, debieron verse apartados por la organización debido al caso positivo de covid de Juan Manuel Galván, preparador físico de ambos. De esta forma Latinoamérica solo quedaba representada por Diego “Peque” Schwartzman y el chileno Cristian Garín.

Con las ausencias de Rafael Nadal y Roger Federer, números 2 y 3 del ranking respectivamente, los primeros 8 preclasificados fueron: 1- Novak Djokovic 2- Dominic Thiem 3- Daniil Medvedev 4- Stefanos Tsitsipas 5- Alexander Zverev 6- Mateo Berrettini 7- David Goffin 8- Roberto Bautista Agut.

El español, quien decidió no viajar y guardarse para la gira europea, explicó que su baja se debía a la crítica situación que atraviesa Estados Unidos. Mientras que el suizo, tras su segunda operación en la rodilla, ya había anunciado volver en 2021.

Las noticias inesperadas llegaron rápido, cuando en su debut, en segunda ronda, el austríaco segundo preclasificado Dominic Thiem, finalista del Australian Open a principio de año, quedó eliminado por el serbio Filip Krajinovic en dos sets por 62 61, dejando el camino para Novak Djokovic un poco menos complicado. En la misma ronda también culminaron las participaciones de su gran amigo, el argentino Schwartzman, tras caer con Reilly Opelka 63 76, y el alemán Alexander Zverev en una batalla contra el ex número 1 del mundo, y campeón de este torneo en 2008 y 2011, Andy Murray (entró por Wild Card) por 63 36 75.

A paso firme seguían los demás mejores preclasificados hacia la ronda de 16, en la cual quedaron en el camino Mateo Berretini tras caer frente al gigante Opelka 63 76, y David Goffin ante Jan-Lennard Struff en una exhibición de buen tenis de ambos lados, pero con el resultado inclinado hacia el alemán (quien terminó el torneo con el mejor ranking conseguido en su carrera) por 64 36 64. Por lo que a los cuartos de final solamente llegaron 4 de los mejores 8, y quien quería llegar a los últimos dos partidos definitorios no debía tener margen de error.

En esta instancia Djokovic no dejó dudas y superó a Struff con un contundente 63 61. El campeón defensor, Daniil Medvedev, no logró repetir lo del año anterior y cayó ante Bautista Agut en 3 sets. El griego Tsitsipas corrió con suerte y superó el match debido al retiro de Opelka cuando caía en el primer set. Mientras que Raonic derrotó a Krajinovic en el mejor partido de la jornada por 46 76 75.

Llegaron las semifinales que debían jugarse un día jueves y la organización del torneo anunciaba la cancelación de sus partidos debido a las protestas surgidas en EEUU a raíz de un nuevo acto de abuso policial contra la población negra. Cabe aclarar que no solo el tenis tomó este tipo de acciones, sino también la NBA, la MLB y la NFL. Lo que postergaba la jornada para el viernes siguiente, con los encuentros Djokovic – Bautista Agut, con triunfo del serbio 46 64 76, y Raonic – Tsitsipas a favor del canadiense 76 63.

Con un historial claramente a su favor (Milos nunca pudo ganarle a Novak), el número 1 buscaba seguir invicto en el 2020 y conseguir su cuarto título del año, mientras que Raonic volvía a disputar una final después de dos años, la última en Stuttgart 2018.

El torneo quedó finalmente en manos del serbio, quien se llevó la final dando vuelta el encuentro tras perder el primer set, con un marcador de 16 63 64 y se convirtió en el primer jugador en ganar al menos dos veces todos los Masters 1000. También alcanzó a Rafael Nadal con la máxima cantidad de este tipo de torneos ganados, con 35.

Federico Arena