Proponen crear una tarjeta alimentaria para trabajadores de las artes escénicas

El titiritero Sergio Rower, fundador e integrante de la cooperativa Libertablas, propone crear una tarjeta alimentaria para trabajadores de las artes escénicas bajo el nombre “alimentARTE”. La iniciativa surgió a partir de un relevamiento que Rower realizó entre 1100 titiriteros de todo el país y que mostró que más de 300 de ellos manifestaron no haber accedido a ninguna de las ayudas estatales destinadas a la población en general o el sector cultural en particular, por no cumplir con los requisitos establecidos.

Estos resultados inquietaron a Rower, quien además cuenta que Libertablas –de 42 años de trayectoria- da de comer a 17 familias. Unas 100 personas. Su actividad, claro, se encuentra paralizada, y algunas de sus producciones migraron a la virtualidad (están en la página www.libertablas.org ). Suele realizar funciones en escuelas y para estudiantes en grandes teatros. También recorre hospitales, clubes y cárceles. De manera que ve muy lejano su regreso a las tablas.

Según la propuesta realizada por el artista, la tarjeta imaginada podría otorgar a los artistas un monto similar a la que entrega Desarrollo Social (de 4 a 6 mil pesos), con la diferencia de que el proyecto contempla una contraprestación por parte de los beneficiados. “Tiene que ver con destacar que nosotros somos trabajadores, no bohemios como a veces se piensa”, aseguró Rower.

Si bien la idea surgió a partir del relevamiento realizado entre titiriteros, el proyecto podría incluir también a «actores, bailarines, payasos, directores, asistentes, coreógrafos, técnicos y diseñadores. La propuesta se plantea a nivel nacional por lo que la ayuda llegaría a cada pueblo y ciudad de nuestro país.

Tras presentar la iniciativas ante los ministerios de Cultura y Desarrollo, el Instituto Nacional del Teatro y con las legisladoras Gabriela Cerruti y Norma Durango. También conversa con referentes de la comunidad teatral, a lo que  Rower aseguró que “en todos los estamentos encuentro un gran apoyo, y me dicen ‘déjame ver cómo lo instrumentamos’. Mi desesperación son los tiempos de los compañeros, quienes tienen necesidades urgentes».