Unidos por una misma causa

Tras los últimos hechos que ocurrieron en Estados Unidos, las estrellas americanas impusieron su voz en contra del racismo

Stephen Curry junto a su mujer protestando contra el racismo en las calles de Oakland.

A pesar de las rivalidades en los deportes y en las competencias, muchas estrellas americanas se han unido con un mismo objetivo: combatir el racismo. Luego del asesinato de George Floyd, el mundo cambió y se está rebelando contra la discriminación que sufren muchas personas por su color de piel. Figuras como LeBron James, Serena Williams y Stephen Curry, entre otros, demostraron su desprecio hacia estas actitudes, y se unieron a las protestas que están ocurriendo en todos los estados del país norteamericano.

El alero de los Lakers lanzó una contundente pregunta en sus redes sociales: «¿Por qué Estados Unidos no nos quiere?». Una reflexión que viene a raíz de la discriminación que sufre parte de la comunidad afroamericana desde hace mucho tiempo, pero a la cual esta vez se ha dicho ‘basta’. James está siendo muy crítico y se está volcando con la causa tras el asesinato, poniendo cada día publicaciones referentes al caso de Floyd u otras relacionadas.

Por otro lado, la tenista Coco Gauff se ha preguntado en Twitter si ella será «el siguiente nombre» tras un listado de personas de raza negra que han sido asesinados en Estados Unidos por la policía. Mientras que su colega Serena Williams publicó en sus redes sociales un vídeo con un mensaje corto y conciso, invitando a reflexionar sobre la forma en que la gente no empatiza.

Además de los mensajes y vídeos, muchos deportistas se unieron a las marchas y protestas contra el racismo. En este último caso, podemos destacar a los jugadores de los Golden State Warriors Stephen Curry y Klay Thompson, los cuales acompañaron por las calles de Oakland a la gente que se está manifestando en contra de la discriminación. Cabe destacar que varios jugadores de la NBA han marchado en diferentes lugares, como Enes Kanter, de los Celtics, quien lideró las protestas en Boston.

Iñaki Sola