Mendoza disfrutó de la reapertura de bares y restaurantes

Bares y restaurantes reabrieron después de casi tres meses de cuarentena. El detalle de los protocolos de seguridad sanitaria.

Desinfección
Imagen que refleja los nuevos cuidados a los que se debieron adaptar los diversos bares mendocinos.

Luego de dos meses de cuarentena el, gobernador mendocino, Rodolfo Suárez, les dió una buena noticia a los mendocinos al anunciar la reapertura de bares y restaurantes. Los bares volvieron de a poco a llenarse de personas pasar un buen rato. Dicha reapertura cuenta con un estricto protocolo de higiene y diversas medidas preventivas.

Mozo con barbijo
Momento exacto en el cual un mozo presenta la carta a los comensales

Los bares solo pueden estar ocupados hasta un 50% de su capacidad total y los horarios de atención son de 8 a 23hs. Además, pueden recibir únicamente a personas que hayan realizado previamente una reserva en el lugar (el último número del DNI de la persona que realice dicha reserva tiene que coincidir con el día de la concurrencia al lugar). Actualmente, todas las personas cuyo documento finalice en 1, 2, 3, 4 y 5 pueden salir los lunes, miércoles y viernes. En tanto, todas las personas cuyo documento finalice en 6, 7, 8, 9 y 0 pueden salir los días martes, jueves y sábados.

Por otro lado, debe existir distanciamiento entre las mesas y contener un total de 6 comensales como máximo. Tanto los mozos como todo el personal del local deberán tener barbijo puesto sí o sí.

Trago
Un trago preparado con un cuidado especial.

 

 

 

 

 

 

Las pizzas y los tragos ubicados en las mesas volvieron a ser el atractivo principal para una invitación a largas charlas que se extrañaron por 2 meses. Aún así, no todo es risa: a tan solo dos días de la reapertura, se rompió la racha de 8 días sin casos positivos en Mendoza.  Toda una señal de alerta, que indica que a los mendocinos quizás deban cuidarse de «calentar el pico», ya que en cualquier momento podrían retrotraer la idea de esta apertura.

Grupo de amigos
La felicidad en las caras de los mendocinos, que volvieron a disfrutar de las salidas con amigos.