El protocolo del rugby para la vuelta a los entrenamientos

¿Será el primer deporte en volver a la actividad? La UAR presentó una guía de normas para retomar las prácticas

El COVID-19 lleva en estos meses del año más de 5 millones de contagiados y más de 300.000 muertos en el mundo, por lo que obligó a modificar todos los planes que cada país, ciudad y miles de familias tenían planificado para este 2020 lleno de eventos deportivos de gran magnitud.

Cada país se tuvo que adaptar a la convivencia con el virus, ya que todavía no hay una vacuna para combatirlo. Se armaron diferentes protocolos para la vida diaria. Ya nada será igual, muchas culturas tendrán que cambiar y las personas deberán aceptar ese cambio.

Muchos países europeos, asiáticos y los de Oceanía, que ya pasaron el pico de contagios y muertes, de a poco están volviendo a la normalidad. Las principales ligas están preparando protocolos para volver a los entrenamientos y arrancar con las competencias nacionales. En cambio, la Argentina vive un presente distinto: el invierno acecha y los contagios crecen día a día, el país está con cuarentena y fronteras cerradas hace más de 60 días, y los deportes como el fútbol, rugby, voley, handball y el basquet ni siquiera están entrenando por miedo al contagio.

Pero en estos últimos días la cosa empezó a cambiar. La Unión Argentina de Rugby (UAR) publicó una guía para que los clubes puedan volver a los entrenamientos. Para que esto suceda los clubes necesitarán la autorización de los gobiernos provinciales y municipales; deberán tener un protocolo de sanitización para los espacios a utilizar. Es muy probable que las provincias que presenten pocos casos vuelvan antes a los entrenamientos. Lo que quedó claro es que las zonas mas críticas, Córdoba y el AMBA, serán las últimas en volver, ya que son el principal foco de contagios en estos momentos.

Una imagen que se va a repetir poco en lo que resta del año.

«Cada Unión debe identificar y designar uno o más Jefes Operativos COVID-19 que serán los responsables de implementar los lineamientos que recibe de la autoridad sanitaria, comunicarlo e implementarlo en a los clubes. A su vez, cada club tendrá su propio Referente de COVID-19, y de ser necesario de acuerdo con el tamaño del club y la extensión horaria de apertura, podrán tener más de un responsable colaborador de COVID-19»

Estos «Jefes de operativo COVID-19» tendrán que:

  • Implementar una estrategia de retorno al entrenamiento y partidos basada en la reducción secuencial de las medidas de distanciamiento social. Esta estrategia estará acorde con los lineamientos de la OMS.
  • Controlar que todo el staff del club se encuentre con las condiciones sanitarias de regresar a los entrenamientos.
  • Controlar y garantizar que todas las medidas se cumplan.

Si los clubes obtienen la autorización pertinente, deberán indicar qué partes del club están habilitadas para usar y cuáles no, generar «rutas» señalizadas para evitar congestiones de personas circulantes, suspender los vestuarios y duchas, y las puertas tendrán que estar abiertas y trabadas para evitar el contacto con los picaportes.

Las personas que quieran ingresar deben completar una educación sobre la Pandemia y presentar el certificado en formato PDF. Accederán y saldrán del club por el lugar que se le haya indicado, registrando su ingreso y egreso en una planilla. Todos los asistentes deben dar, como condición previa para obtener el permiso de ingreso a la sede, confirmación por escrito al Gerente COVID-19 o al Jefe Operativo designado que:

  • Hasta lo mejor que saben están actualmente libres de COVID-19.
  •  No han tenido ningún síntoma relacionado con el COVID-19 en los 14 días inmediatamente anteriores.
  •  No han estado en contacto con una persona infectada o potencialmente infectada en los 14 días inmediatamente anteriores.

Será obligatorio el uso de tapa bocas o máscaras durante la estadía en el club, y las veces que vayan a las instalaciones tendrán que completar un examen diario para verificar que no hayan tenido algún síntoma del virus en los últimos días.

Martín Müller Teran