Levantar la persiana: cómo se adaptan los comercios

Un pequeño local de Parque Patricios, que volvió a atender durante el aislamiento, cuenta su experiencia.

fachada del local Tutto Farra
fachada del local Tutto Farra

El aislamiento obligatorio comenzó el 20 de marzo y los comercios se vieron obligados a cerrar sus puertas, con la incertidumbre de no saber cuándo volverían a abrir. De a poco, las actividades se van normalizando y algunos pequeños locales volvieron con más fuerzas que nunca.
Es por esto que Pirámide Invertida se comunicó con Alejandra Carcamo, dueña de Tutto Farra, un local de artículos de repostería ubicado en pleno corazón de Parque Patricios. «Esto surgió hace tres años, con un amigo que luego se bajó y quedó un comercio completamente familiar. Comenzamos vendiendo hamburguesas, panchos y algunos artículos de repostería y cotillón, pero actualmente nos abocamos de lleno a la repostería», contó.

Para adaptarse a la nueva normalidad, Alejandra detalló cómo cambió su dinámica de ventas: «Estuvimos cerrados hasta el 12 de abril, habíamos realizado una importante inversión en chocolate para hacer promos para pascuas. Al ser comercio de proximidad, nos comunicamos al 147 para averiguar cómo teníamos que hacer para reabrir y realizar ventas online».
Una vez organizados, explicó:»Actualmente, mi marido se encarga de las redes sociales, mi hijo contesta los pedidos por WhatsApp y yo atiendo en la puerta del local a los clientes. Ni bien llegamos, limpiamos todo con desinfectante, utilizamos barbijo y máscaras. Luego de atender a cada cliente utilizo alcohol en gel y cada dos personas que atiendo me lavo bien las manos, entregamos todos los productos rociados en alcohol».