Una tarea de alto riesgo: los odontólogos y su prevención ante el coronavirus

Pirámide Invertida entrevistó a un profesional para conocer cuáles son los procedimientos de trabajo en este contexto y cómo la pandemia afecta a la profesión.

La profesión del dentista implica un contacto directo con los pacientes y el instrumental que usan. En esta situación de pandemia, estos profesionales están dentro del grupo con mayor riesgo de contagio. Pirámide invertida entrevisto al Dr. Heriberto Piassalle, Licenciado de la Universidad de Buenos Aires (UBA), para conocer cuáles son las medidas adoptadas por los especialistas.

¿Qué medidas de protección deben tomar los odontólogos ante este virus? 

Dr. Heriberto Piassalle

– Nosotros tenemos que cumplir las normas de bioseguridad, tener un gorro para el profesional y el paciente, botas, ambo quirúrgico, barbijo Nº95, antiparras de acrílico o pantalla de aislamiento y guantes. Todo el equipo con el que trabajamos debe estar limpio a base de alcohol 70 grados y el instrumental va a lavadora ultrasónica. Debido a que la saliva es una vía de transmisión del virus, nosotros estamos expuestos a los aerosoles que bota el paciente. Tomamos una distancia de trabajo corta, menor a 1 metro de la boca del paciente, generalmente 50 cm. Sanitizar e higienizar tanto el consultorio como las herramientas con las que se opera no es un hábito novedoso, sino que es algo que se hace siempre. Los nuevos cambios que se adoptan son para el paciente y para personas administrativas del consultorio que también se ven afectadas.

 

Sala de espera de un consultorio

¿Cómo es el procedimiento a la hora de recibir al paciente?

– Cuando el paciente pide la cita telefónicamente se le hace una serie de preguntas sobre su historial. Luego se le informa que debe concurrir con 20 minutos de antelación y llevar un barbijo. Antes de ingresar al consultorio tendrán que sanitizarse. Tuvimos que modificar la recepción colocando una lámina de acrílico y luego una cinta roja en cruz en medio de cada silla para respetar la distancia entre cada paciente. Preparándonos, porque no se sabe hasta cuando nos toca estar así.

¿Cuánto afecto la pandemia a esta profesión?

– Esta actividad se frenó por completo desde el 14 de marzo, y trabajé muy poco a partir del 20 marzo. Desde entonces, me he mantenido con ahorros que estimo me van a alcanzar para sobrevivir tres meses entre alquiler, sueldos y demás gastos. Ahora no estamos manteniendo la atención en el consultorio de manera habitual, pero sí estamos atendiendo las emergencias. Aun así, lo económico sigue siendo el gran problema, porque dependemos de todos los pacientes que decidan continuar con los tratamientos. Muchas veces, la odontología deja de ser prioritaria para la gente.

¿Qué tipo de pacientes son los que acuden en este contexto?

– Mayormente vienen por urgencias: un dolor agudo, inflamación y aumento de la temperatura, lesiones y fracturas en los dientes y tejidos vecinos, e incluso sangrado. Son molestias que surgen a nivel bucodental de manera inesperada y se convierten en urgencias que requieren una atención inmediata. Salvo cuando se trata de un absceso de tamaño considerable, con el que se corre el riesgo de que se llene el cuello de pus y obstruya las vías aéreas en menos de dos horas, o de una fractura de mandíbula a causa de un trauma.

Los odontólogos están esperando con expectativa lo que se diga en los próximos días por parte del Gobierno Nacional. Aguardan una flexibilización de la cuarentena, y que se pueda, en cierta manera, permitir las consultas odontológicas no urgentes con sistema de turnos espaciados.