La pandemia que no deja descansar

El aislamiento obligatorio, sumado al constante bombardeo de información por la pandemia del COVID-19, tiene consecuencias el descanso de la población.

No es aconsejable el uso de pantallas en el momento previo a irse a dormir. Sin embargo, está claro que, actualmente, muy pocas personas siguen este consejo.
Tanta información en medios de comunicación y redes genera sobrecarga de pensamientos negativos.

La cuarentena obligatoria trajo consecuencias en todos los órdenes de la vida, y el descanso es uno de ellos. Es por esto que distintos psicólogos y especialistas del sueño han dado su palabra, y la conclusión a la que llega la mayoría es que el cambio (o ausencia) de rutina generado por el aislamiento, sumado a la sobreinformación de la pandemia, genera esta dificultad para dormir.

Alejandro Schujman, psicólogo especializado en familias, aconseja: “Regulemos el flujo de información diario que recibimos sobre la situación”, y sugiere “fijar una cantidad de entradas a los portales de noticias por día”.

La lectura es una actividad muy recomendada ya que, al leer un libro, se produce una desconexión de la realidad.

Por otro lado, los profesionales dan una lista de medidas a tomar para ayudar al buen descanso. Entre ellas están: no pasar el día en pijama, realizar actividades relajantes al final del día, reducir el uso de pantallas, buscar motivos para levantarse temprano, no dormir durante el día y distraer la mente respecto a lo que pasa con el virus. Además, agregan que evitar la invasión del miedo, la ansiedad y el estrés para no pelear con la situación actual, dará lugar a una mejor conciliación del sueño.