El inmortal Pappo: Una verdadera vida de Rock and roll y fiebre

El mejor de todos para muchos. Aunque claro, sobre gustos y colores no hay nada escrito. Eternas discusiones desata este tópico: “¿Pappo o Spinetta?”, “¿Fue Riff la mejor banda de rock pesado de Argentina?”, “¿Quién fue el mejor socio del Carpo?”, entre otras… Lo único indiscutible es su enorme influencia en sus colegas y, ergo, en el rock. Hizo historia.

Nació el 10 de marzo de 1950 en Villa General Mitre, su nombre completo era Norberto Aníbal Napolitano y era el tercer y último hijo de Carlos Napolitano y Ángeles Laise. Su hermano mayor, Carlos Napolitano Junior, falleció antes de que él nazca y esa tragedia hizo que la relación con su hermana, Liliana Napolitano, sea más unida. A los 14 años aprendió a tocar la guitarra y, un año después, formó su primera banda: “Los Buitres”, junto a su primo Miguel Ángel Laise (baterista).  Bandas profesionales integró un total de 6: “Los Abuelos de la Nada”, “Los Gatos”, “Aeroblues”, “Riff”, “Pappo Blues” y “Patrulla del Espacio”. Fallece la noche del 24 de febrero de 2005 a la edad de los 54 años en un accidente de tráfico en la Ruta 5, volviendo de la localidad de Exaltación de la Cruz, cuando manejando borracho con su hijo (Luciano Napolitano, quien también estaba ebrio), pierde el equilibrio de su moto Harley Davidson y es arrollado accidentalmente por Luciano, que iba detrás manejando su camioneta.

Millones de anécdotas se pueden contar sobre nuestro rocker más icónico. Como su relación con Maradona, cuyo manager (Jorge Cyterszpiler) era amigo de Pappo y aprovechando que vivían en el mismo barrio, el ´10´ de Argentinos Juniors de aquel entonces se acercaba hasta su casa para pedirle prestados los discos de Deep Purple.

O como cuando en 1985 integra la banda de rock brasilera “Patrulha Do Espaço” (Patrulla Del Espacio) junto a Junior Castello (brasileño, ex baterista de “Aeroblus”) donde escribe “Deus devorador” y “Olho animal”, dos canciones que luego serían éxitos de Riff.

Si se habla de sus pasos por el rock pesado internacional, no se puede obviar lo cerca que estuvo de integrar Motorhead. Lemmy Kilmister (1945-2015), ex líder de la banda de metal, expresó su aprecio por él: “Lo recuerdo como un buen tipo y un gran guitarrista. Estuvimos tocando un par de veces juntos antes de Motorhead, se podría haber quedado en la banda, quizás, pero recuerdo que tenía problemas con los papeles de migración”.

Hizo bien el metalero británico en recordar los inconvenientes de Pappo en Inglaterra. Para empezar, estuvo casado, y el matrimonio le duró solo 7 meses y medio. Además, le gustaba pelearse en los bares de Londres, como si  fuera una especie de clásico futbolístico Argentina vs Inglaterra. Cuenta Michel Peyronel (ex baterista de Riff) que una noche se encontraban en un pub londinense cuando entraron un grupo de “skinheads” (se rapan la cabeza o la mayor parte de ella y se identifican con la cultura original jamaiquina de los “rude boys” nacida en la década de los 60´). Al Carpo le generaban tanto rechazo que fue a pelear él solo contra el resto, obviamente, perdió. No obstante, lo llamativo de esta historia es que existieron hasta 3 rounds de este combate, ya que cuando se cansaban de pegarle, simplemente se paraba, iba al baño, se lavaba la cara y volvía al ring. La conclusión que sacó Peyronel de esta anécdota es que si te peleabas con Pappo, tenías que matarlo.

Por su actitud, su forma de ser, su rebeldía, su gran habilidad con la guitarra y su amor por la música, Pappo quedó grabado a fuego en la memoria y los corazones de todos los rockeros argentinos y, hoy en día, la música nacional lo extraña. Como decían sus fanáticos cuando lo despedían en el carro fúnebre una mañana del 25 de febrero del 2005: “No se va, Pappo no se va…”

Franco Janczewski, 2A, TM.