La exposición de los más chicos: «Me asusta pensar en la cantidad de horas que están con las pantallas”

Pirámide Invertida decidió conocer el manejo de algunas madres con sus hijos y el uso que les dan a las pantallas, tanto en época normal como durante el confinamiento.

Los niños nacidos en esta era digital se los llama «nativos digitales», dado que desde bebés acceden a la tecnología.
Los chicos usan los dispositivos electrónicos como una fuente principal de entretenimiento.

En la actualidad, la sociedad está cada vez más inmersa en las pantallas, y el aislamiento por la pandemia ha intensificado su uso. Pero los más afectados son los más chicos que, muchas veces en busca de entretenimiento, no hacen más que recurrir a la pantalla. Por esto, Pirámide Invertida habló con algunas madres que explicaron las situaciones en sus casas.

Daniela, mamá de Santino (de 4 años) y Agustina (de 11), respondió: “Generalmente, Santi usa las pantallas 2 horas por día y Agus, como máximo, 5 porque durante el día hace muchas actividades”, y especificó que, en ambos casos, la distribución entre tareas y ocio es pareja. Sin embargo, aclaró que con el confinamiento estos tiempos se extendieron: “Agustina excede el tiempo 3 veces por semana porque hace actividades escolares por Zoom”.

Karina tiene a Alma, de 9 años, y a Jazmín, de 13: “Ambas usan, en tiempos normales, 3 horas al día y, con la aparición de la cuarentena, Alma, que mayormente está con YouTube, pasó a 6; y Jaz, que tiene muchas tareas, aumentó a 7 u 8”.

En cuanto al control del tiempo, Daniela contó: “A Agus le monitoreo el tiempo que usa el celu y las aplicaciones a las que entra. Además, sabe que no tiene permitido el uso durante el día y, en cambio, lee y juega mucho. A la noche mira tele hasta una hora definida en la que tiene que apagarla. Cuando trabajo todo el día fuera de casa se me complica controlarle los tiempos, pero si al volver veo que no hizo las tareas del colegio, le restrinjo el uso. Con Santino es un poco más fácil, porque juego bastante con él”.

 

Antes de la cuarentena, Alma y Jazmín hacían demostraciones públicas de violín y danza muy a menudo. Por ahora, esas actividades deberán esperar.

Karina, por su parte, destacó la importancia de armarles el día a las chicas: “Generalmente, les dejo usar un ratito apenas se levantan para que se despierten. A la tarde, tienen un rato de ocio, y después se ponen a estudiar. Dibujan mucho, y también tocan instrumentos. Además, estoy muy presente por si me necesitan”. Por otra parte, agregó que “antes de la cuarentena iban a danza. Ahora, de lunes a viernes hacemos una hora de actividad física en familia”.

Sin embargo, añadió: “A pesar de regularles el uso tecnológico, me asusta pensar en la cantidad de horas que están con las pantallas”. Y tal vez, su miedo no está infundado. Aunque estas mujeres limitan bastante a sus hijos, la Academia Americana de Pediatría recomienda que los niños de entre 3 y 5 años usen los dispositivos por no más de una hora, y que los de 6 a 18 no pasen de las 2 horas, bastante por debajo de los números citados: “No sabía de este estudio. Yo calculé el tiempo permitido en base a las rutinas de las chicas. Sin embargo, hay que tomar en cuenta que, lamentablemente, la tecnología está muy presente en nuestras vidas. En un celular tenés de todo y, sin darte cuenta, está permanentemente en tu mano” argumentó.

El pediatra Dimitri Christakis comentó para Medical Daily, que “los bebés no procesan el contenido de una pantalla” y afirmó que esas imágenes y sonidos “son poco estimulantes”.

Ambas madres destacaron la importancia de la edad de los niños a la hora de buscarles entretenimiento, y cuánto influye que hayan nacido en medio del auge tecnológico, y expresan su preocupación de que los chicos se aíslen del mundo y la posibilidad de que aparezcan problemas visuales y atencionales, además de adicciones a la tecnología.