Amores perros

La compra en criaderos estuvo nuevamente en boca de todos debido al escándalo generado por Susana Giménez

“Cuando adoptas un animal es como un hijo, uno que adoptaste o biológico. Es el mismo amor. Si el chico viene con una enfermedad, ¿lo devolvés? Con los animales es un poco lo mismo”, dijo Nicole Neumann en un programa como respuesta al escándalo provocado por Susana Giménez. Días atrás, la diva argentina fue causante de un revuelo por anunciar en su cuenta de Instagram la adopción de una cachorra de menos de tres meses, cachorra que luego iba a ser devuelta por ella debido a un mal comportamiento.

Fueron varios los famosos que saltaron en molestia de lo acontecido, sin embargo, Susana salió aclarar la situación diciendo que la devolvió al criadero simplemente para que la eduquen ya que es muy pequeña, y que una vez adiestrada, iba a ser llevada a su casa en Uruguay donde se encuentran los otros animales de la misma. En Argentina los perros son vistos como forma de status o moda. Se elige una raza específica que va a predominar luego por un tiempo determinado. Este fenómeno causa que haya existencia de perros callejeros, debido a que los mestizos no entran en un status social alto o simplemente rompen con el estereotipo de la moda. Es así como nacen los criaderos:  lugares donde los perros son torturados hasta procrear la cantidad necesaria de cachorros, y una vez cumplida esa misión, se deshacen de ellos.

La realidad de la vida en los criaderos

La gente no posee fomento alguno para adoptar, solo una pequeña parte de la sociedad es capaz de intentar visualizar el mal que producen los criaderos y que termina conllevando al abandono. Según un estudio realizado en 2018 por el Colegio de Veterinarios de la Provincia de Buenos Aires, hay alrededor de seis millones de perros y gatos en situación de calle solo en el conurbano bonaerense

 

La sociedad se nutre de la televisión, mejor dicho, dependemos de los medios de comunicación. Y son ellos los encargados, cuando aparece alguna noticia, de hacernos despertar para poder reaccionar. Este es el caso de Susana Giménez, quien tal vez, cometió un error, pero que lo paga caro debido a la repercusión que tuvo en la gente. De repente abandonar esta mal, es un acto de crueldad que debería ser castigado penalmente, pero también, de repente, ese sentimiento desaparece. Porque, así como cambian las noticias cambia nuestra mente, así como nos indignamos por algo, al rato nos deja de importar. Entonces, si las figuras públicas que vemos todos los días fomentan la compra de los animales, ¿Cómo se espera que el resto de la sociedad no haga lo mismo?

 

Julieta Natalutti. 2 A