Una mirada estadounidense sobre un desastre soviético

A 34 años del Accidente Nuclear de Chernóbil, un análisis desde la serie creada por HBO en 2019. (Spoiler alert).

A 34 años, la Central Nuclear se encuentra cerrada y la Zona de Exclusión, inhabitable.

¿Cuánto cuesta una mentira? Son la una y veintitrés con cuarenta y cinco segundos de la madrugada del 26 de abril de 1988, y el físico nuclear Valeri Legasov acaba de suicidarse en su departamento ubicado en Moscú, luego de grabar unas cintas donde contó cómo fueron los hechos. Exactamente dos años atrás, el reactor 4 de la Central Nuclear de Chernóbil, producto de una prueba de seguridad que no fue notificada a los operarios con anticipación, explotó y dejó expuestos componentes químicos y tóxicos a mansalva. El gobierno soviético en el contexto de la Guerra Fría, prefirió ocultar información, o al menos minorizar el impacto humano y natural de la catástrofe para no sucumbir en el enfrentamiento ideológico. Los líderes de la Central Nuclear, Viktor Briujánov y Nikolay Fomin, junto con el jefe adjunto del turno noche Anatoli Diatlov eran los únicos al tanto de la prueba. Sin embargo, lo que la serie de HBO en colaboración con SKY muestra es que el principal error fue causado por una falla de diseño en el núcleo, que ocasionó la explosión durante el experimento.

Restos en las cercanías de Chernóbil de las prendas utilizadas por los liquidadores.

31 muertes directas (las únicas que el gobierno soviético dio como las reales del accidente), aunque en realidad el costo humano verdadero oscila entre los 4000 a 93.000 fallecidos; 600.000 personas reclutadas para trabajar en el arreglo y saneamiento de la zona (llamados “liquidadores”), flora y fauna arrasada en un radio de 2.600 kilómetros cuadrados en lo que se conoce como la Zona de Exclusión, cerca de medio millón de personas evacuadas para siempre de sus hogares, aumento de cáncer infantil, malformaciones congénitas y enfermedades producto de la exposición a la radiación; ocultamiento de la verdad, secretos y mentiras. Todo lo sucedido por no cumplir con una simple premisa: ¿Por qué preocuparse por algo que no va a ocurrir? Hasta que ocurre.

Imagen aérea de la Central Nuclear de Chernóbil, el día después de la explosión.

Craig Mazin, el creador y productor general de la miniserie basa su foco para la historia en mostrar a las personas que causaron el desastre y quienes respondieron al mismo. Él y todo el equipo que hicieron posible este documental ficcionado fue galardonado en la edición del año pasado de los Emmy con seis premios y otras trece nominaciones. “La lección de Chernóbil es que la mentira, la arrogancia y la supresión de las críticas son peligrosas” declaró Mazin en una de tantas entrevistas que le realizaron luego del éxito de la serie. Entonces, a veces, ¿Cuánto cuesta una mentira? Es este caso, un Chernóbil.

 

Lautaro Tiburzio. 2°A TM