El humor llora por la pérdida de Marcos Mundstock

Hijo inmigrantes europeos, Marcos Mundstock, nació en Santa Fe el 25 de mayo de 1942, luego de una varias conversaciones   familiares, sus padres  tomaron la decisión de trasladarse  a Buenos Aires en 1949 donde él desarrollaría su vida.

Tras pasar por varios intentos facultativos, en 1967  junto a Gerardo Masana, Jorge Maronna y Daniel Rabinovich formaron un grupo músico-humorístico “Les Luthiers”  sin  llegar a pensar que ofrecerían 7.563 presentaciones en más de 50 años de trayectoria. Entre tantos aplausos y reconocimientos podemos hacer mención a algunos de los premios que han recibido, entre los más destacados se encuentran: Premio “Enterprise” – “Martín Fierro” 1974, “Estrella de Mar”-“Sol de Plata” 1975, “Air France – Molière”  1989, “Maestros de las Artes – Mención de Honor”  1998, “Max Iberoamericano de las Artes Escénicas”  2001, “Argentores a la Trayectoria”  2003, “Clarín Espectáculos” 2005, “Encomienda de Número de la Orden de Isabel la Católica” 2007,  “Latin Grammy” 2011, “Princesa de Asturias” 2017, “Legado Instituto Cervantes” (Homenaje a Les Luthiers)  2019.

El humorista  tuvo su destacada participación  en el cine para la generación de los más jóvenes como para los más longevos. Sus actuaciones en “Quebracho”, “Roma”, “Mi primera boda”, entre otras acrecentaron su trayectoria. No solo actuó en películas sino que también hizo de voz para algunos personajes destacados en la traducción argenta como “Gusteau” en Ratatouille y de “Joey” en Bolt. De la misma forma con mucho éxito lo hizo en la TV en los programas donde él ha formado parte, como “Good Show” 1993, “Sorpresa y Media” 1996, “La Argentina de Tato” 1999, “Mosca y Smith 2204-2005, “Al Colon” 2006-2008,  “Los Cuentos de Fontanarrosa” 2007, “Recordando el Show de Alejandro Molina” 2011 y “Pasado de Copas” 2018.

Luego de un extenso tiempo de dar pelea a un Cáncer de Cerebro que lo había llevado a bajarse del escenario y acompañado de su familia, el reconocido Humorista  este miércoles 22 de abril cerró sus ojos hacia la eternidad.

Fernando Aguilar, 2A, TM