El rock y la dictadura: una voz que no se pudo silenciar

musica censura

Ante la limitación a las libertades cívicas, la música, le hizo frente al terror social en la década del ´70 y ´80, haciéndose oír por sobre la reprobación que logró acallar tantas letras y voces.

El 24 de marzo de 1976, el ex presidente de facto, Jorge Rafael Videla, le arrebató el poder a María Estela Martínez de Perón. Desde entonces se vivió el principio del período más oscuro de nuestro país, en el que diversas bandas fueron la voz del pueblo, que entre sus letras lograron “ocultar” fragmentos de una verdad silenciada.
Se confeccionó una lista de canciones que dejarían de sonar. La censura cultural, había comenzado.
Muchos artistas fueron prohibidos y tuvieron que dejar el país, llevándose consigo la nostalgia del exilio eterno. Otros, con el uso de metáforas se las ingeniaron para no ser detectados por los militares.
Charly García logró volcar en las letras de sus canciones ese clima asfixiante de la época. Temas como ‘Alicia en el país’ retratan a la perfección lo vivido «te vas a ir, vas a salir, pero te quedás…¿dónde más vas a ir? […] no cuentes que hay detrás de aquel espejo, no tendrás poder, ni abogados, ni testigos“.
Solo los conciertos eran “el refugio” a tanta hostilidad.
«Los recitales de Serú Girán eran lugares de resistencia, la gente se expresaba. Una vez se iban a llevar a una chica en cana y yo paré el concierto y le dije al iluminador: ‘Iluminá ahí’. Y entonces estaba el tipo con la mina, y le digo: ‘Somos 5.000 contra uno’. Y no se la llevó», reveló Charly en una nota a la Tv Pública en 2012.

Con la guerra de Malvinas en 1982, comenzó la etapa más infame de la historia de Argentina. Pero también resultó ser un inesperado aventón para nuestra cultura musical.
«Sólo le pido a Dios que la guerra no me sea indiferente, es un monstruo grande y pisa fuerte, toda la pobre inocencia de la gente» León Gieco.
No solo el rock fue el que alzo la voz, el folclore también fue parte de la “resistencia” al gobierno de facto.
Cantando al sol, como la cigarra, después de un año bajo la tierra, igual que sobreviviente que vuelve de la guerra” Mercedes Sosa


El 26 de diciembre de 1982, Charly tocó en Ferro. La puesta en escena estuvo a cargo de Renata Schussheim. El escenario simuló ser el campo de batalla de Malvinas. 

De repente, resurgieron aquellas canciones censuradas, ya que no se podía escuchar música en inglés. Todos los intérpretes perseguidos empezaron a ser escuchados en la radio.
Con el comienzo de la democracia, muchos artistas regresaron al país. Pasaron años y aún esa herida sigue sin sanar. Ser músico era sinónimo de subversivo. Se tenía una diana en la espalda, siendo vigilado y confundido con miembros de algún grupo guerrillero.

A través del paso del tiempo, muchos músicos han compuesto letras a los lamentables hechos ocurridos en estos años. La música es sinónimo de memoria. Un pueblo sin ella es sometido con facilidad. 30.000 víctimas se llevó el genocidio en Argentina y 649 perecieron en el campo de batalla en Malvinas.

Jonathan Herlein, 2° A turno mañana