Joker, el payaso triste que se le plantó al sistema

Título original: Joker. Año: 2019. Duración: 121 minutos. País: Estados Unidos. Dirección: Todd Phillips. Guion: Todd Phillips, Scott Silver. Música: Hildur Guðnadóttir. Fotografía: Lawrence Sher. Reparto: Joaquin Phoenix, Robert De Niro, Zazie Beetz, Frances Conroy y Brett Cullen, entre otros.

Con el estreno de Joker, Warner ratificó su cambio de rumbo ante la aplanadora Marvel. La cinta sobre la génesis de uno de los más famosos criminales de DC Comics va más allá y ni siquiera pertenece al universo de Batman o Superman, es el retrato de un villano que, por decirlo de algún modo, tuvo que serlo.

El largometraje de Todd Phillips cuenta la historia de Arthur Fleck, un actor que aspira a ser comediante y vive en Gotham con su madre. Actúa haciendo de payaso en pequeños trabajos pero quiere ir por más, aunque lo aqueja una extraña enfermedad -que no se especifica- que se manifiesta con una risa incontrolable que lo incomoda y lo hace sufrir hasta las lágrimas y la frustración. El marco de esa vida miserable que lleva es una ciudad devastada, oscura y repleta de corrupción -habitual en las películas de Batman-. La cinta retrata a la perfección las miserias de la sociedad, el maltrato a los marginados, el polémico accionar de los políticos que se alejan del pueblo, a una sociedad crispada por la avaricia de quienes la manejan.

Arthur es uno de esos olvidados, un hombre maduro que no se ha independizado, sin amigos y con su madre como única compañera. ¿Su incentivo? Mirar todos los días el programa de Murray Franklin, el personaje al que da vida Robert de Niro y clave para la historia de Fleck. Esta parte de la historia es, además, una especie de ‘crossover’ que Todd Phillips ha creado con una película de Martin Scorsese. El presentador de televisión está inspirado en “El rey de la comedia”, una cinta que sabe mucho de personas al borde de la locura.

Quien le ha prestado la piel a este triste payaso no es cualquiera. Es Joaquin Phoenix, probablemente en su papel más memorable hasta el momento. Adelgazó 23 kilos para hacer la mejor versión del Joker posible, y en varias entrevistas se ha referido a este cambio radical que debió hacer para convertirse en el frustrado Fleck. “Hay muchas maneras diferentes de verlo (a Arthur). Puedes decir que es alguien que, como todos, necesitaba ser escuchado y entendido y tener una voz. O puede decir que se trata de alguien que necesita desproporcionadamente de una gran atención. Su satisfacción llega cuando se ubica en medio de la locura”, afirmó el actor de Gladiador.

CRITICA AL SISTEMA

La cinta de Phillips obtuvo el León de Oro en el Festival de Cine de Venecia, y ya se ha posicionado como uno de los favoritos para la ceremonia de los próximos Oscar. El director de “¿Qué pasó ayer?” y “Aquellos viejos tiempos” propone un filme crudo, polémico y completamente alejado de lo que quizá el espectador espera ver al tratarse de una película sobre un villano. Phoenix forma parte de casi la totalidad de las escenas de Joker, escenas de soledad y alto contenido violento que desnudan situaciones cotidianas de violencia física, verbal y emocional fáciles de reconocer para cualquiera.

El filme critica abiertamente el sistema estadounidense y lo presenta como un terreno fértil para que una persona como Arthur, un psicópata marginado, manifieste lo peor de sí y aquello que muchos piensan pero no concretan. Quien vea la película, probablemente, justifique las conductas de Arthur.

No es casual que el primer asesinato de Arthur sea a trabajadores de la reconocida empresa de Thomas Wayne, o que los ciudadanos pobres hagan una huelga fuera del gran teatro en el cual la alta sociedad disfruta mientras Gotham se cae a pedazos.

LA MUSICA, PROTAGONISTA

La música también juega un papel fundamental en Joker. A través del filme se observa el malestar de Arthur, y la melodía lo acompaña. La responsable de la banda de sonido es Hildur Guðnadóttir, la artista islandesa que también se encargó de la música de la miniserie Chernobyl (HBO, 2019), por la que también ganó un Emmy. “Todd me dio el guion de la película y me pidió que escribiera la banda sonora en función de mis sentimientos durante la lectura. Es el estudio de un personaje absolutamente realista que, para mí, se ha traducido en melodías muy simples y repetitivas. Así es como Arthur Fleck (Joaquin Phoenix) ve las cosas”, explicó en una entrevista Hildur Guðnadótti.

Pablo Frontini
2° «B»  T. N.