Cómo cambió el vóleibol argentino con la creación de la ACLAV

Argentina a fines del siglo XIX y principios del siglo XX albergó aproximadamente a cinco millones de personas que migraron de sus países natales por diferentes motivos, principalmente de España e Italia. Así fue como que al igual que el país crecía democráticamente con la entonces nueva Ley Sáenz Peña también lo hacía deportivamente, ya que el vóley fue uno de tantos otros deportes que se comenzaron a practicar.

A fines del siglo pasado, específicamente en 1996, la Federación Argentina de Vóley le dio paso a la Liga Argentina de Clubes, todo un hito para este deporte. Desde 2003 se decidió adoptar el nombre con el cual hoy es conocido: Asociación de Clubes Liga Argentina de Vóleibol (ACLAV), encargada de organizar la máxima competencia a nivel nacional. En la actualidad el torneo cuenta con 9 equipos representando al país: Ateneo Voley, Bolívar Voley, Ciudad Voley, Gigantes del Sur, Monteros Vóley Club, Obras de San Juan, Puerto San Martín Voley, Club Atlético River Plate y UPCN San Juan Voley Club. De los equipos actuales que compiten solo tres lograron campeonar, River, UPCN y Bolívar, pero en este siglo, solo los últimos dos lograron festejar en este torneo (los títulos restantes son de clubes que ya no pertenecen a la Liga). Los bonaerenses superan solo por un título (tienen ocho) al club de San Juan.

Gracias a la creación de esta Asociación, el deporte creció en cantidad de jugadores (hoy hay más de 30.000 federados) y también la calidad de los mismos, aportando a las competiciones más importantes del mundo jugadores y entrenadores que lograron reconocimiento no solo local: Daniel Castellani, Jon Emili Uriarte, Hugo Conte, Waldo Cantor, Marcos Milinkovic, Raúl Quiroga, Eduardo Martínez, Javier Weber, Juan Carlos Cuminetti, Julio Velasco, son algunos de los nombres que elevaron la bandera nacional cada vez más alto.

 

«Las Panteras», jugadoras del seleccionado argentino de vóley

La lucha femenina por una mayor igualdad, está creciendo mucho en Argentina, esto conlleva a su vez una mayor aceptación hacia ellas en el deporte. La avalancha misma trajo también mejoras en los resultados: en 2011 se consiguió la clasificación al Mundial, que siempre se juega en Japón, por primera vez en su historia y desde allí nunca dejó de sacar pasaje. Un año antes, en los Juegos Sudamericanos, se había vuelto a lograr un podio después de 28 años, lugar que siguió consiguiendo en los posteriores años y hasta se logró la medalla de oro en 2014. El último logro que tienen “Las Panteras” es la clasificación por primera vez a un Juego Olímpico que se dará en el próximo año en Tokyo.

Este año, la ACLAV decidió tener una mayor responsabilidad social y para ello creó la Liga de Voley Social que promueve buscar un mayor impacto positivo en las sociedades que habitan en el país. La misma no solo conlleva a deportistas sino también a personalidades de la cultura, referentes jóvenes, entre otros. Esta iniciativa que promueve le otorga la posibilidad a los deportistas de becas de estudio, donación de indumentaria y ropa apta, recuperación de espacios deportivos que habían sido olvidados, donación a comedores, hospitales y escuelas de herramientas de trabajo como también de comida, juguetes y útiles escolares.

Uno de los personajes más reconocidos que formó la Asociación, fue Julio Velasco. Él logro un reconocimiento tanto nacional como mundial, siendo elegido por figuras y especialistas del deporte como el mejor entrenador devvoley del siglo XX, ganando dos títulos mundiales y un juego olímpico con la selección italiana. Con el seleccionado argentino fue campeón en los Juegos Sudamericanos de Toronto, logro que generó la clasificación a los Juegos Olímpicos del año siguiente. Su legado no es solo por su capacidad en el deporte sino también por su intelectualidad en todo ámbito, siendo reconocido por personajes de toda índole.

Joaquín Suárez Galli, 2°B, turno mañana