La calesita volvió a sonreír

La histórica calesita ubicada en la plaza «Nuestra Señora de Lujan”, en José Mármol, zona sur del conurbano bonaerense, volvió a brillar como en sus mejores años. Gracias al gran proyecto llamado “Girando Cuentos”, iniciado por el colectivo Nave de Ilustradores, se logró revalorizar un lugar histórico para los habitantes de la localidad perteneciente al partido de Almirante Brown. Luego de semanas de trabajo y esfuerzo intensos, el valor de la obra se vio reflejado en las sonrisas de los niños que acuden a su juego preferido casi todos los días de la semana.

El grupo de artistas locales, conformado por Nico Lasalle, Luxy Shanghai, Nono Pautasso y Lulelia, se encargó íntegramente de la labor, desde la materialización de la idea hasta el diseño creativo y la pintura. La calesita estaba en un estado de deterioro notable. Sin embargo, más allá de los juegos rotos, su magia siempre se mantuvo intacta. «Nos preguntábamos: ¿qué estaría buenísimo pintar? Y surgió lo de la calesita. No sólo porque muchos vinimos de chicos, sino también pensando en los hijos de nuestros amigos, para que sea de ellos», comentó Lulelia. «No compramos ningún juego nuevo. Fueron arreglados los que ya estaban con muchísimo amor», agregó.

La creativa propuesta incluyó la convocatoria a reconocidos escritores como Verónica Álvarez, Carolina Tosi, Mario Méndez, entre otros. Sus plumas fueron las encargadas de crear frases relativas a la temática del espacio que se
pueden apreciar en placas situadas en la parte superior de la calesita. Además, el proyecto contó con la colaboración de la ONG Fueguitos, la municipalidad de Almirante Brown y restauradores. «Al principio, los chicos lloraban porque pensaban que la estábamos levantando y no iba a estar más. De a poco se dieron cuenta de que la estábamos reviviendo, y lloraban porque querían entrar. Los dejábamos pasar y mirar. Fue una linda experiencia», cuenta Lulelia, entre risas.

Nave de Ilustradores tiene presencia en Instagram (@lanaveilustra) y en Facebook. «Es super emocionante. Cuando ves a los chicos, te das cuenta de que lo que hiciste tiene muchísimo valor», afirma Lulelia con una sonrisa plena en su rostro. La misma que recuperó el barrio, gracias a su obra.

Una producción especial de: Gonzalo Cristaldo y Luis Cachasaguay