«Me gustaba más el boxeo amateur que el profesional»

Clara Lescurat, ex representante de la Selección Argentina, repasa su carrera y explica las dificultades que tienen las mujeres para conseguir peleas importantes.

Clara Lescurat, ex boxeadora de la Selección Argentina, quien en su peso de 51 kg. fue Campeona Nacional 2014-2016, Bronce en los Juegos Odesur Santiago de Chile 2014 y Oro Ringside Championship en Cansas, E.E.U.U 2017; además de obtener Bronce continental en Bolivia (2016) y Honduras (2017), Plata continental en Venezuela (2018), Plata en la “Copa República Dominicana” 2013 y Plata en la “Copa Velázquez” en Guatemala 2016, dialogó con Pirámide Invertida y realizó un repaso de su carrera.

-A fines del 2018 te retiraste del boxeo, ¿extrañás?

-Sí, la verdad que se extraña mucho la competencia, entrenar sigo entrenando bastante fuerte, no hago los mismos turnos que hacía antes. Pero sigo mirando boxeo y te dan ganas de competir.

-¿Por qué tomaste la decisión de retirarte?

-En realidad, yo me había retirado en septiembre del año pasado porque ya hacía bastante que estaba en boxeo, ya llevaba 11 años, yo tengo 31, en la Selección estuve 5, 6 años y bueno por motivos de entrenadores, de desgaste, tome la decisión. Además de los problemas de salud que tuve (glóbulos rojos bajos y hemoglobina baja) en 2018 antes de los Juegos Odesur en Cochabamba. Todos estos factores hicieron que me canse y quiera dejar, pero sigue siendo una pasión que uno tiene.

-¿Cómo fueron tus comienzos?

-Yo soy profesora de educación física, pero cuando tenía 18 años estudiaba psicología a la tarde e iba al gimnasio a la mañana en Devoto, y hacía un poquito de boxeo y kick boxing, aunque no me gustaban las patadas. Pero siempre que iba a la facultad pasaba por la puerta del Almagro Boxing Club, y me llamó la atención, pero más que nada como recreativo. Empecé a ir ahí a la mañana y me invitaban a hacer exhibiciones, así que peleaba cada tanto y empecé a ayudar a mi amiga Karen Carabajal, que ahora es profesional. Ahí me fui enganchando, estuve 5 años en Almagro y después me llamaron para la Selección.

-¿Qué sentiste al representar a la Selección Argentina?

-La verdad que tengo lindos recuerdos. Al principio no lo disfrutaba mucho porque como yo peleaba en el barrio y a nivel nacional, no tuve casi nada de peleas perdidas, pero cuando empecé a ir afuera, empecé a perder, empecé a ver que el nivel de afuera era otra cosa, era otra exigencia, era otro boxeo y me sentía presionada por representar al país. Después entendí que era tiempo al tiempo y cuestión de trabajo y bueno comenzaron a salir sus frutos, empecé a ganar afuera y ahí empezó a tomar otro color.

-Con la Selección Argentina participaste de dos Juegos Sudamericanos.

-Si, el primero en Santiago de Chile donde saqué bronce y el segundo en Cochabamba en donde no tuve buenos resultados.

-¿Siempre peleaste de forma amateur?

-Sí, siempre que me preguntaban si quería ser profesional decía que no, que a mí me gustaba el amateurismo.

-¿Por qué?

-Porque aunque ahora cambió y se están mezclando un poco las boxeadoras campeonas, hay muchas campeonas y muchas amigas que pasaron al profesionalismo y es más lo que ellas le dan al boxeo que los que les da el boxeo a ellas. Si bien lo hacen porque les gusta, el tema del nivel económico es diferente, ganás plata nada más cuando boxeas y a veces se te caen las peleas. Como mencioné antes, si bien ahora cambió un poco, está todo arreglado, te hacen el ranking, de repente sos campeona, en cambio a nivel amateur, a nivel Selección vos peleás con las mejores. Mi primera pelea a nivel Selección fue con la colombiana (Ingrit Valencia) que terminó siendo bronce en 2016 en Río.

-¿Cuál fue la pelea que más recordás?

-La que más recuerdo fue la primera que gané acá en el Preolímpico, le gané a la puertorriqueña (Mónica Gónzalez Rivera) que había sido bronce en los Juegos Panamericanos de Canadá. La recuerdo porque estuve acá en mi país, estaba contenta, estaba muy enfocada con los Preolímpicos y me gustó que la gente vio el trabajo que hacíamos con las chicas, con el equipo. Porque si vas afuera, la gente ve solo el resultado, pero no se ve realmente la pelea, aunque ahora si se ven, hace un par de años no. Entonces con el Preolímpico que se hizo acá se vio el rendimiento y nivel de cada una. Los periodistas y la gente comprendieron que es otro nivel, que es otra cosa. Por todo esto es una pelea que recuerdo y porque era una rival difícil y le gané.

-¿En tu carrera tuviste algún boxeador o boxeadora como referente al que te gustaba ver?

Una de las enseñanzas que te da el deporte es aprender mirando. A mí me gusta mucho el boxeo cubano, el boxeo de los kazajos, los miraba en los mundiales, entonces no tengo referentes puntuales. Sí uno que me gusta mucho es Veitía (Yosvany), de 52 kilos, tuve la posibilidad de verlo en un continental mixto. Pero ídolos no tengo, me gusta ver peleas y aprender

-¿Y como entrenador quién te marco en tu carrera?

-Yo creo que de cada entrenador algo sacás. A mí Fernando Albelo me construyó como deportista, porque si vos faltabas uno o dos días él no te dejaba pelear, entonces me marcó una constancia y ser responsable en el deporte, entonces es lo que saqué de él, además de su pasión. Después conocí a Fabricio Nieva que me hizo un cambio total en la cabeza, porque te fundamenta todo, es una persona muy preparada, empecé con él y empecé a ver diferente el boxeo, antes yo tenía una mentalidad de boxeo de barrio, o a nivel nacional y cuando empecé a tomar clases con él, empecé a ver boxeo de afuera y entendí distinto la manera de ver una pelea. Fabricio me hizo cambiar mucho, me hizo pensar. Pero el que más me gustó a mí fue el cubano (Yusmanis) Despaigne que tuvimos este último tiempo en la Selección, me parece un genio, lamentablemente se tuvo que volver a Cuba, uno de los motivos que dejé, ya que yo me sentía muy bien con él. Estoy muy agradecida de haberlo tenido como entrenador.

-¿Y te gustaría ser entrenadora?

-Yo ahora estoy dando clases en Racing de Villa del Parque, me gusta ver los avances de los chicos. Si bien no tienen el objetivo de boxear es más recreativo, pero verlos del día 1 y ver su progreso, te gratifica eso. Después siempre hay alguno que decís «este anda o puede andar» y te dan ganas, pero bueno, en su momento a mí me ofrecieron ser preparadora física de la Selección y dije que no. Pero tiempo al tiempo, hace poco que me retiré, ahora disfruto mi momento, disfruto mi etapa de profe y se va a dar lo que se dé.

-¿Y como ves la Selección de boxeo femenino en la actualidad?

-Mis compañeras son muy disciplinadas, le ponen mucha garra, mucha pasión. Un ejemplo de esto es en los días de pesajes, siempre éramos las primeras en estar en la fila, nunca un profesor nos tuvo que levantar, nunca un profesor nos tuvo que exigir un peso, son muy disciplinadas. Yo espero que ahora en el Preolímpico que se va a hacer acá en Argentina les vaya bien, a veces es cuestión de sorteo, pero tienen condiciones y las veo en un buen nivel, esperemos que en Argentina puedan lograr su clasificación.

-¿Y creés que esa disciplina te puede llevar a progresar?

-Sí, porque vos podés ser buena, tener el don o tener condiciones, pero si no lo acompañás con el trabajo, esas condiciones se van quedando. Es una cuestión de día a día e ir tratando de mejorar entrenando, porque el boxeo es así, podes ser muy buena técnicamente, pero si no tenés una buena preparación física o un buen trabajo, por ahí las peleas se te terminan dando vuelta.

 

Gastón Paolorossi 2°A T.M.