Magic Johnson, ese fuera de serie que desplegó su fantasía en los años ’80

Magic, el fantasista del básquet. Foto: https://www.mediotiempo.com

El periodista Fred Stabley, allá por 1974, después de ver una actuación deslumbrante de Earvin Johnson cuando jugaba en el equipo “The Vikings” del colegio secundario Everett (ese día anotó 36 puntos, 16 asistencias y 16 rebotes) quedó maravillado con ese joven y al momento de realizar su crónica sobre el partido, lo apodó “Magic” (el mago del básquet), sobrenombre con el que fue y es conocido en todo el mundo.

Johnson cumplió 60 años el 14 de agosto y justamente en el comienzo de una nueva temporada de la NBA, se cumplen 40 años de su debut en Los Angeles Lakers, en donde consiguió cinco anillos de campeón. Además fue tres veces MVP (Most Valuable Player – Jugador Más Valioso), y se ha convertido para muchos en el mejor base de la historia del basquétbol, una de las características mas importante de esta posición es asistir a sus compañeros para que conviertan, y él por ejemplo aún sigue manteniendo el récord de asistencia en playoffs con 2346. Entre las tantas personas que lo señalan con el mejor base de ese deporte, se encuentra nada y nada menos que Michael Jordan, quien hace unos días en una entrevista para NBC, eligió su quinteto ideal y no dudo en poner como conductor del equipo a Johnson.

Magic no solo se destacó en su larga carrera de 12 años en los Lakers, sino también en el seleccionado norteamericano, en el famoso “Dream Team”, ese equipo plagado de jugadores con mucha jerarquía, de la talla del mismísimo Jordan, Larry Bird, Karl Malone, Charles Barkley, Scottie Pippen, entre otros. En los Juegos Olímpicos de Barcelona ´92 logró la medalla de oro con ese seleccionado que superaba de manera aplastante a sus adversarios.

Él, en el patio de su casa en Lansing, Michigan, junto a su padre Earvin Johnson Sr., ya soñaba con ser jugador, como él mismo lo dice en el documental “Magic Johnson Always Showtime”: “Así fue como empezó todo, yo, mi aro, mi papá y mi balón”. Luego de demostrar toda su fantasía en el equipo de su colegio, pasó a deleitar con su juego en la Universidad de Michigan State, adonde consiguió llegar mediante su liderazgo a una final del Medio Oeste del Torneo de la NCAA, pero los Spartans (nombre del equipo de la universidad) no pudieron derrotar a los Wilcats de Kentucky en 1978. Sin embargo, el sinsabor de la derrota, pudo ser revertido al año siguiente, cuando vencieron en el partido definitivo a Indiana State de Larry Bird, y de esa manera su equipo universitario consiguió su primer título nacional y cumplía sus palabras cuando había dicho luego de la caída de la temporada pasada: “Volveré, no cumplí lo que vine a lograr”.

Ya en junio de 1979, Lawrence O´Brien, el comisionado en ese momento de la NBA, anunciaba la elección N°1 de Johnson en el draft, por parte de Los Angeles Lakers. De ahí en más, se forjó un clásico entre el equipo angelino y los Boston Celtics de Bird, el mismo que había enfrentado en la final de la NCAA. Logrando darle a la NBA una imagen más mediática y sacándola de un túnel oscuro, por el cual transcurrió en la década del ´70. Durante los años que jugó Magic, los fanáticos que concurrían al estadio y veían por TV llegaron a cifras sorprendentes para lo que era la época.

Johnson y Larry Bird. Foto: https://www.gigantes.com

En la década del ´80, el mago del básquet, con su estilo, cambió la NBA y llevó a los Lakers a conseguir cinco títulos (1979-80 / 1981-82 / 1984-85 / 1986-87 / 1987-88). Además, a nivel personal, fue elegido tres veces el jugador más valioso de la liga, en nueve ocasiones formó parte del mejor quinteto de temporada, en 1980 fue seleccionado en el quinteto ideal de rookies y también fue galardonado como el mejor jugador de la finales de NBA en tres oportunidades. En 1996 fue incluido en lista de los 50 mejores jugadores de la historia de la NBA y en 2002 ingresó en el hall de la fama del básquetbol.

Se convirtió en el nuevo héroe de Los Ángeles Lakers, con su juego encantador y su sonrisa llamó la atención de todo EE.UU. Pero ese gesto agradable en su rostro se apagó el 7 de noviembre de 1991, cuando anunció en conferencia de prensa que había contraído el virus del HIV y anunció su retiro. No obstante, se hizo fuerte ante la adversidad y decidió crear la Fundación Magic Johnson, en pos de ayudar a combatir la enfermedad. Se ocupó de realizar charlas y conferencias en escuelas, instituciones y fundaciones para concientizar sobre este flagelo. Además escribió un libro llamado “¿Qué puedes hacer para evitar el Sida?”, (What you can do to avoid AIDS, en inglés), y fue nombrado Mensajero de la Paz de Naciones Unidas y participó de una conferencia del Día Mundial de la lucha contra el Sida.

En lo deportivo, fue un líder como lo dijo Pat Riley su entrenador en los Lakers: ”Si este país tuviera líderes tan fuertes y comprometidos como él, estaría dirigiendo este país”. Hollywood es una ciudad de Los Ángeles, conocida por ser sinómino de entretenimiento; y Magic fue el director del show que daba en cada presentación del equipo.

Después de su retiro, volvió a jugar en 1996 (antes tuvo un brevísimo regreso en la temporada 1992-93), a pesar de que lo hizo en buena forma, solo jugó 32 partidos. Luego, ya fuera de la competencia deportiva, se dedicó a ser un hombre de negocios. Fundó una compañía con el nombre “Magic Johnsons Enterprises», valorada en más de 100 millones de dolares, según Business Insider. Actualmente es copropietario de los Dodgers de Los Ángeles de las grandes ligas de béisbol y hasta abril de este año fue Presidente de Operaciones de los Lakers.

Pablo Mendoza, 2°B, turno mañana.