Inglaterra sorprendió a los All Blacks para instalarse en la final de Mundial

Festejos en Inglaterra, tristeza en Nueva Zelanda

En un partido intenso desde el comienzo hasta el final, Inglaterra supo mantenerse siempre arriba en el marcador y logró vencer a los bicampeones All Blacks con un marcador de 19 – 7, logrando así la clasificación a la final del Mundial de Rugby 2019 que se disputa en Japón en donde espera por Sudáfrica, que venció en la otra semifinal a Gales.

El encuentro se llevó a cabo en el International Stadium de la ciudad de Yokohama con el arbitraje del galés Nigel Owens. La final se disputará el sábado 2 de noviembre desde las 6 am, hora argentina. Un día antes de esta final se jugará el partido por el tercer puesto en el mismo horario.

En la disputa de la primera semifinal, se notó un gran primer tiempo de Inglaterra que minimizó a los All Blacks, con un juego agrupado. Los tantos ingleses se concretaron con un try de Manu Tuilagi, una conversión de Owen Farrell y cuatro penales de George Ford, mientras que los All Blacks hicieron un try por intermedio de Arvie Savea, convertido por Richie Mo’unga. Apenas habían transcurrido 2 minutos cuando Manu Tuilagi marcó el try inglés, convertido por Owen Farrell, sumando el 7 a 0 ante un equipo neozelandés confuso, nervioso y con muchas imprecisiones.

Pudo haber sido un primer tiempo casi perfecto para los ingleses, solo les faltó un mejor aprovechamiento de las oportunidades en el campo contrario ya que por apuro en el manejo del encuentro no se concretaron. Por otro lado, no se puede pasar por alto la falta de profundidad de Nueva Zelanda quien no tuvo una situación de try en los primeros 40 minutos y que se fueron al descanso con un penal de Ford que alargó la diferencia de 10 – 0.

En el segundo tiempo los dirigidos por Eddie Jones  mantuvieron el ritmo del juego a su gusto y basaron su estrategia en una gran defensa, superando en todos los terrenos a los All Blacks con formaciones fijas, maul e incluso en el contacto físico. En los últimos minutos Nueva Zelanda intentó con corazón y arrestos individuales, torcer una historia que estaba marcada. Inglaterra, con una gran defensa e inteligencia para concretar cada una de sus jugadas finales se quedó con el triunfo poniendo fin al reinado de los All Blacks y ahora sueña con su segundo título mundial.

Darío Muñoz, 2° B, turno mañana.