Violencia en el fútbol de ascenso

No es extraño que si mencionamos la violencia en el deporte, las miradas recaigan en el fútbol. Tampoco lo sería si dentro de este deporte se mira a una categoría en especial, que es el ascenso.

A lo largo de los años, la violencia en el fútbol fue aumentando, y debe decirse que no solo por sus hinchas. Tanto dentro como fuera de la cancha, en las tribunas, y con los mismos jugadores. Se ha observado que la furia de estos hinchas desatan una catástrofe, sobre todo a la hora de salir del estadio. No por nada prohibieron las hinchadas visitantes en la Primera División.

Esto también se observa dentro de la cancha con los mismos jugadores. Y donde el arbitraje no se muestra tan duro como en la categoría A. Una falta de amarilla en la Superliga, para el ascenso es un siga siga, y esto genera un juego más brusco.

Se visitaron las canchas de All Boys, Atlanta, Talleres (RdE), y en todas se observó una situación de violencia, aunque sea mínima como insultos hacia jugadores o árbitros. A su vez, también se evidencia el ingreso de camiones de la policía para poder preservar la paz en un partido, aunque a pesar de su presencia, las situaciones se dan de igual manera.

“No es nada nuevo» dijo Facundo Parra, delantero del club de Floresta. Además mencionó que los efectivos muchas veces no tienen la culpa de los sucesos, o de no saber controlarlos, ya que son personas y es difícil estar en ese lugar.
Los alambrados están destrozados, lo que facilita el ingreso del público en cualquier momento. El hecho de ser visitante sin respaldo se paga y a veces muy caro. Los árbitros terminan haciendo la vista gorda o beneficiando al local porque las tribunas son un polvorín.

La inseguridad en el fútbol no es solo eso, sino el fiel reflejo de la sociedad en la que nos toca vivir, en donde lamentablemente el problema es la falta de educación. Y mientras eso no se corrija desde su raíz, seguiremos viviendo inseguros y no solo dentro de una cancha de fútbol.

Una producción especial de: Florencia Larrañaga, Gabriel Piantanida, Florencia Patiño, Tomás Nuñes y Francisco Ortiz.