¿Cómo ven los distintos países latinoamericanos lo que pasa en Venezuela?

En la siguiente nota haremos un repaso de lo que piensa cada líder actual de la región sobre la situación en Venezuela, qué dice Nicolás Maduro y, en el caso de la Argentina, qué postura tomó Alberto Fernández.

 

La situación que vive Venezuela es el principal tema de preocupación para los países de América Latina desde hace un tiempo a esta parte. Las múltiples denuncias por violaciones a los derechos humanos junto con  la crisis sanitaria, humanitaria y económica que vive el país han llevado a que –según informes de la ONU- ya sean 4 millones de ciudadanos que han abandonado su tierra y migraron principalmente a distintos lugares de la región. Esto hace que estos países se pregunten qué hacer y qué postura tomar ante el gobierno de Nicolás Maduro.

 

Ante estas acusaciones, Maduro marcó que «decir que Venezuela es una dictadura es una estupidez histórica. Y quien lo dice es estúpido». «En un momento en que Venezuela sufre su mayor acoso, es una cobardía contra un pueblo noble que ha resistido y continuará resistiendo y ganando con votos», complementó.

 

Ahora, si tomamos como disparador lo que dijo el actual mandatario, ¿Quiénes serían los “estúpidos” que afirman esto? ¿Qué postura tomaron los sudamericanos frente a la situación de Venezuela?

 

La primera respuesta fue la de formar en el 2017 el “Grupo de Lima”. Esta unión, según reza en su acta de fundación, busca una “salida pacífica” a la situación venezolana. La organización la compusieron en su origen Brasil, Argentina, Canadá, Chile, Colombia, Guatemala, México, Costa Rica, Paraguay, Perú y Honduras. Posteriormente se sumaron otras naciones que lo apoyan como los Estados Unidos y al Presidente de la Asamblea Nacional, Juan Guaidó.

 

El presidente de la Argentina, Mauricio Macri, ha sido uno de los más enfáticos en denunciar lo que entiende que sucede en Venezuela. El mandatario comentó que fue uno de los primeros en “señalar hace más de una década abusos en Venezuela y repudiamos los actos criminales que lleva a cabo Nicolás Maduro”.

 

Además, fue uno de los primeros jefes de Estado en reconocer a Juan Guaidó el día que se autoproclamó Presidente Encargado de Venezuela y celebró la liberación del líder opositor Leopoldo López.

 

 

 

En cuanto a Alberto Fernández, quien obtuvo un amplio triunfo en las PASO y es quien más chances tiene de asumir en el Ejecutivo desde el 10 de diciembre, fue algo más cauto. El candidato del ‘Frente de Todos’ marcó que hay “un régimen autoritario pero no es una dictadura”.

 

Otro de los que ha calificado como “dictador” a Maduro es el presidente de Brasil, Jair Bolsonaro. El jefe de Estado puso al líder del régimen como “el claro ejemplo del daño que la izquierda y el populismo le hacen a un país” y hasta deslizó la posibilidad de que Estados Unidos intervenga por la fuerza, en tanto que Maduro llegó a calificarlo como el “Hitler sudamericano”.

 

Chile tiene la particularidad de que tanto el actual presidente de centro derecha, Sebastián Piñera, y la ex presidenta de centro izquierda Michele Bachelet coinciden en el diagnóstico. Mientras Piñera reconoció a Guaidó como presidente encargado, Bachelet redactó un informe para la ONU donde denunció que hay “hambre, pobreza extrema, persecución a opositores y ejecuciones por parte de las Fuerzas Estatales”.

 

Con Argentina, Brasil y Chile como principales actores, Perú, Ecuador, Paraguay y Colombia han acompañado las denuncias contra Nicolás Maduro desde sus conducciones. Por otro lado, Uruguay y México han adoptado  posturas más neutrales, en tanto que Bolivia ha sido el único en darle su apoyo al gobierno venezolano.

 

Ante la autoproclamación de Juan Guaidó, Evo Morales fue muy claro al pedir que no haya “ni golpe ni intervención” y apuntó que los problemas económicos de Venezuela son por el “bloqueo de Estados Unidos”. Además remarcó que todo debe “solucionarse desde el diálogo”.

 

https://twitter.com/evoespueblo/status/1123967522947174411?s=20

 

Uruguay, por su parte, mantuvo siempre una postura neutral para respetar “la soberanía del pueblo  venezolano”. No obstante, en una reunión celebrada junto a Mauricio Macri, Tabaré Vázquez apoyó el pedido de elecciones “libres, creíbles y con controles”.

 

El recientemente electo presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, sostuvo que no está “a favor ni en contra” de Nicolás Maduro. Se mantuvo siempre firme en pedir que se respeten “los derechos constitucionales”.

 

Los intereses de Estados Unidos y Rusia en esta situación hacen que sea muy complicado lograr una salida rápida a este conflicto. Mientras tanto, las negociaciones que podían llevarse a cabo en Barbados y la solución parece cada vez más lejana.

 

Más información: http://revistaanfibia.com/ensayo/venezuela-cada-persona-es-una-crisis/