Hernán Basile, DT de Futsal de Boca Juniors: «El Mundial de Clubes fue una experiencia única»

El DT de Boca contó cómo fue la experiencia de jugar el Mundial de Clubes en Bangkok, Tailandia, el día a día deportivo y habló sobre su relación con Santiago Basile, su hermano.

A principio de año, Boca Juniors metió mano en el futsal: el DT Hernán Garcias asumió como manager y su asistente, Hernán Basile, pasó a la dirección técnica. Desde su asunción, el ex entrenador de Kimberley ganó la Supercopa Argentina frente a Newell’s, derrotó dos veces a River, lidera el torneo local, sigue en carrera por Copa Argentina y perdió en la final de la Copa de Oro frente a 17 de Agosto por penales. A esta lista, se le agregó hace unas semanas el subcampeonato en el Mundial de Clubes disputado en Tailandia, hecho histórico para el futsal nacional ya que es la segunda vez que un equipo argentino participa; el primero fue, también, el Xeneize en 2012. El entrenador de Boca dialogó con Pirámide Invertida y relató cómo vivió el torneo, que significó para él y cómo fue vivirlo con su hermano Santiago, a quien ya había dirigido en su paso por Kimberley.

 

-¿Con qué expectativas fueron a Tailandia y con qué se encontraron? ¿Cuál era a priori su objetivo?

Las expectativas eran tratar de hacer una experiencia, fortalecer el grupo e intentar, principalmente, jugar contra un equipo español porque en la historia del futsal argentino nunca los habíamos enfrentado oficialmente. Si bien nuestro objetivo deportivo era pasar a semifinales, principalmente buscábamos la experiencia y jugar con un conjunto español.

 

-Derrotaron 3-1 al Barcelona en semifinales, ¿Cómo lo prepararon? ¿Salió acorde a lo buscado?

Solamente tuvimos dos días para prepararlo porque no sabíamos qué rival nos iba a tocar. En esos días entrenamos, hicimos video, los analizamos, estudiamos sus virtudes y vimos como imponer nuestras fortalezas, con las cuales confiábamos que los podíamos dañar. Si bien sabíamos que lo íbamos a sufrir, ya que es el mejor equipo del mundo a mi entender, creo que hicimos un buen partido, no lo sufrimos tanto y aprovechamos las oportunidades que tuvimos.

 

-¿Qué les faltó en la final o que tuvo el rival para llevarse el título?

Sabíamos que iba a ser un partido durísimo porque el Magnus es el actual campeón de Brasil y tiene figuras de nivel mundial, pero era una final e íbamos a tener nuestras chances también. Creo que el partido fue equilibrado, ellos tuvieron alguna situación más y quizás nos faltó un poco en la finalización. Esperábamos un tipo de encuentro así; debíamos aprovechar nuestras chances. Lo llevamos al límite, nos empataron faltando muy poco, fuimos al alargue, que ya fue un poco más trabado, y en los penales no sé si es suerte, pero ya había poco para hacer. La verdad hicimos un partido muy bueno y no hay mucho que reprochar

 

-El segundo puesto en el mundial de clubes es histórico para el futsal argentino, ¿Vos en qué escalón de tu carrera lo colocas?

Es una experiencia única, algo diferente a lo que estamos acostumbrados a jugar y, si bien no es un título ser segundos del mundo ante los mejores equipos, es una experiencia espectacular. No sé en qué lugar lo ubicaría, quizás en las Copas Libertadores que hemos jugado con Kimberley, donde llegamos a semifinales; más o menos en ese escalón. Si bien son cosas diferentes, lo ubicaría entre las cosas más importantes.

 

-¿Cómo fue vivir esto y los títulos en Kimberley con tu hermano Santiago?

Vivirlo con mi hermano es algo único. Si bien ya compartimos cuatro años en Kimberley donde pudimos ganar dos torneos locales, dos supercopas y llegar a semifinales de Copa Libertadores con un club de barrio, esto es una experiencia diferente. Compartirla con él es algo espectacular porque más allá de ser técnico-jugador somos hermanos y amigos que hablan permanentemente de futsal.

 

-En ElPozo de Murcia dirige Diego Giustozzi, un histórico de la selección Argentina. ¿Pudiste intercambiar palabras?

Nosotros, los equipos de España y Brasil estábamos en el mismo hotel y, por lo tanto, compartimos desayuno, almuerzo, merienda, cena y el día a día. Yo tengo una amistad con él de hace mucho tiempo, no amigos íntimos, sino una muy buena relación. Sí, hablamos allá de cómo le estaba yendo y de cómo se desarrollaba el torneo. Nos apoyó y nos vino a felicitar cuando le ganamos al Barcelona; para nosotros es un referente y sus palabras nos llegan. Compartir esos días con él estuvo increíble.

 

Por Joaquín Ginesta Spinelli, 2°B, Turno Tarde.