Cómo surgieron las célebres volcadas en la NBA

El «Slam Dunk» o volcada es un tipo de lanzamiento, en el cual el jugador salta y encesta la pelota colgándose del aro. Esta particular manera de encestar en el básquetbol, que hace delirar a más de un fanático, adopta muchos nombres (slam dunk, mates, jam, etc) y es de los gestos más llamativos de este deporte.

El autor Bill Gutman le da origen a la jugada en la segunda década del siglo XX, cuando el básquetbol comenzaba a definir sus reglas, y aún existían muchas inconsistencias en cuanto a las medidas y el diseño de las canchas.

El jugador Jack Inglis, ejecutó la primera “volcada”. Durante un partido Inglis saltó a un lado del aro, y se sostuvo en el mismo (que en esos momentos eran jaulas). Le pasaron la pelota y él la encestó mientras seguía sujeto a esta, dejando atónitos a todos los rivales. Por otro lado, Joe Fortenberry sería el primero en realizar un “dunk” más tradicional. Fue durante los Juegos Olímpicos de Berlín en 1936. En su momento el diario New York Times lo describió: “No usan el disparo ordinario. No esos gigantes. Se elevan del piso, alzan la pelota, y la depositan en el aro, como un cliente en una cafetería hunde el pan en el café”.

Durante los años 40 y 50, Bob Kurland (2,08 metros) realizaba clavadas de manera regular y esto provocó que los defensores fueran más duros con las faltas sobre las piernas. En muchos casos provocando lesiones. En los años 60 ya era más frecuente este tipo de remate, aunque era considerada una falta de respeto hacia el rival. Lo que llevó a que en la década del 70 a nivel escuelas secundarias y NCAA se prohibiera este tipo de lanzamientos. Esto fue desde 1967 hasta 1976.

Paralelo a esto se había creado una liga con equipos que no lograron entrar a la NBA, llamada ABA (American Basquetball Association), recordada por implementar la línea de 3 puntos. En 1976, la ABA presentó el primer concurso de “Volcadas” (coincidiendo con el año en el que la liga universitaria levantó la veta) y tuvo como protagonista a uno de los mayores
“Dunkers” de la historia: Julius “The Doctor” Erving o “Dr. J”, quien realizó un «mate» saltando desde la línea de tiros libres. En ese mismo año se unieron la ABA con la NBA.

En los años 80, aparecieron basquetbolistas muy talentosos que remarcaron ese rumbo que estaban teniendo y la calidad en los Dunks. Michael Jordan y Dominique Wilkins fueron dos de los grandes del Dunkshow. La segunda edición del concurso de volcadas de dio en 1984, resultando ganador Larry Nance. En el caso de Wilkins resultó victorioso en las ediciones de 1985 y 1990. Pero en 1987 se retransmitió en directo el concurso por primera vez (integrando la cámara lenta), siendo Michael Jordan la gran estrella de la noche. Jordan tuvo dos de sus remates más recordados en su carrera, el primero elevándose como si pudiera volar y utilizando todo el largo de su brazo para llegar al aro. El segundo parte desde el lateral y se mantuvo en el aire para encestarla.

En los 90 surgieron jugadores como Kobe Bryant, ganador de la edición de 1997 de volcadas, y Vince Carter (aún en actividad). Este último, en los años 2000, revolucionó las volcadas. En los Juegos Olímpicos de Sidney, realizó lo que muchos consideran como el
mejor mate de todos los tiempos, en una espectacular jugada. Jugando para EEUU, se enfrentaban a Francia y en el segundo cuarto ganaban por 69 a 54. Los franceses quisieron contraatacar pero Carter robó la pelota, entró a la zona de dos y saltó por encima de
Frederic Weis (2,19 metros), clavando la pelota en el aro.

En el caso de los argentinos jugadores como Andrés Nocioni, Gabriel Deck, Carlos Delfino y Emanuel Ginobili son los más destacados. Manu teniendo algunos muy recordados jugando para San Antonio “Spurs”, como ante los Houston “Rockets” donde superó a Yao Ming (2,29 metros) o ante Los Angeles “Lakers” venciendo a Grant y a Cook para anotar.

En la actualidad hay muchos jugadores reconocidos por este tipo de lanzamiento. LeBron James, Dwayne Wade y Nate Robinson son algunos de los que se destacan en las clavadas.

Camila Almada, 2°B, turno mañana.