Pechito López: a reinventarse una vez más, luego de otro fracaso

José María López, que condujo el auto siete, y su equipo, perdieron las 24 horas de Le Mans por una mala decisión de Toyota; los detalles que pocos saben

Lo único que le faltaba a Pechito López para que este 2019 sea uno de sus peores años deportivos, fue perder esta prestigiosa carrera de resistencia; siempre fue su sueño poder ganarla.

El piloto de Río Tercero viene de una temporada desastrosa en la Fórmula E, por la falta de comunicación que tiene con su equipo de mecánicos, acompañada de los malos resultados. Ganar las 24 horas de Le Mans le iba a servir para redimirse y, al ver el balance a fin de año, tal vez encuentre algo positivo. Pero no fue así.

Otra vez el equipo no lo acompañó. El Toyota número siete que fue conducido por el cordobés, Mike Conway y Kamui Kobayashi, lideraba al final de la carrera, pero el sensor del auto le marcó una pinchadura en la goma. Entró a boxes, cambió el neumático, volvió a la pista y el sensor le indicó otra deformación. Pero, ¿por qué no le cambiaron las cuatro gomas de entrada? Grave error del equipo nipón, que desaprovechó un conjunto completo y, cuando se quisieron dar cuenta, ya estaban en el segundo lugar. López tuvo que dar una vuelta de trece minutos a 50 km/h, para que no explotara la goma, todo esto entre lágrimas.

 

Aun así, los japoneses no se quedaron con las manos vacías, ya que el otro auto de su marca, el número ocho, que fue manejado por Fernando Alonso, Sébastien Buemi y Kazuki Nakajima, ganó la competencia.

Sin embargo, Pechito ya sabe lo que es redimirse. Luego de dar vueltas por las categorías de ascenso de la Fórmula 1, el argentino volvió al país decepcionado por no llegar a la categoría madre de la FIA. Compitió en el turismo nacional, donde ganó campeonatos, fanáticos y lo más importante: prestigio.

El talento seguía intacto y Citroën lo invitó a que formara parte de su equipo y corriera en WTCC (Mundial de Turismo), donde se consagró en 2014, 2015 y 2016. Lo que daría paso a nuevos retos, como los de la Fórmula E y las 24 horas de Le Mans (se corre una vez por año), donde obtuvo dos segundos puestos, con el del fin de semana.

Ahora lo que le queda a López es reflexionar, asimilar y seguir, como lo ha hecho en cada bache que tuvo, como por ejemplo la gran farsa que sufrió del US F1. Un equipo que en 2010 le dio por hecho que iba a estar en la Fórmula 1 y cuando fue a hacer las supuestas pruebas, no hubo ni contrato ni dinero. Ya salió de varias decepciones, y el automovilismo le dio revancha para redimirse.

Por: Facundo Estelrrich.