El fútbol y el descenso

Hace ya un tiempo, el fútbol argentino es un despropósito en el manejo institucional.

En la inclusión de los promedios en 1983, la AFA se diferenció del fútbol europeo en cuanto al sistema del descenso de los equipos a la segunda división y puso a Argentina en los ojos del mundo. Este mismo sistema tuvo pros y contras, dado que, a lo largo de estos 36 años, hubo equipos que descendieron, pero, para el punto de vista profesional y popular, fue de manera injusta.

El caso cercano en su momento fue Talleres que bajó de categoría en 2004. Allí, el equipo cordobés, había quedado en el tercer puesto del torneo, pero a causa del flojo promedio en temporadas anteriores, no pudo mantener la categoría, lo que impidió que jugará la Copa Sudamericana. Este dilema causó mucha repercusión hasta llegar a este año, en donde pasó un hecho idéntico, pero con más repercusión. Es que Tigre, equipo de la Zona Norte, perdió la categoría al quedar noveno en la Superliga, pero, a la vez, clasificó a la Copa Sudamericana. El revuelo se originó porque el equipo de Victoria, a causa de su juego vistoso y ser uno de los mejores equipos del fútbol argentino en la actualidad, accedió a la final de la Copa Superliga, que disputará ante Boca Juniors. El problema sería que, al ser este certamen, otra competencia aparte de la Superliga, el Matador reclama poder jugar la Sudamericana y también la Copa Libertadores, ya que la Copa Superliga otorga una plaza para cada una de éstas competencias, al subcampeón y campeón, respectivamente.

En un principio, la Conmebol había emitido un comunicado el cual impedía a Tigre jugar cualquier copa internacional, debido a que prohibían que los equipos del ascenso lo hagan. Pero, al día siguiente, dicho comunicado fue removido y la puja quedó mano a mano entre la AFA y Superliga. Estos dos entes viven horas caldeadas en Viamonte 1366 y cada quien tiene su postura opuesta, dado que Afa contemplaría que Tigre pueda jugar copas internacionales. A pocos días de la final, hay muchas más dudas que certezas.

Una producción especial de: Diego Ayala, Alan Easdale, Enzo Ferrara, Victoria Gómez Soria, Macarena Peralta y Noelia Sandoval.